Afp, Europa Press y Reuters
Francia. El alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, reaccionó ante los enfrentamientos entre manifestantes y la policía antidisturbios durante una protesta contra las condiciones educativas y para denunciar la falta de recursos y personal en los institutos de París, y se interpuso entre los uniformados y los estudiantes para impedir un choque represivo.
El alcalde de Saint-Denis, de La Francia Insumisa, Bally Bagayoko, ha emplazado a las autoridades a “venir a hablar con los estudiantes de secundaria y comprobar por sí mismas si esta juventud está siendo ‘instrumentalizada’ o si simplemente es capaz de pensar, organizarse y defender sus propias condiciones de estudio y su futuro”. Bagayoko ha respaldado además las reivindicaciones “legítimas” de los estudiantes.
Saint-Denis es una de las zonas conurbadas de París que cuenta con una fuerte presencia migrante.
Políticos del partido de izquierda Francia Insumisa se han sumado a las manifestaciones, y representantes y políticos ajenos a su bando han denunciado al partido por una retórica que, según ellos, aviva la ira de los estudiantes.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, dijo a la cadena BFM que unas 440 personas fueron detenidas durante las protestas del martes, la mayoría de ellas menores de edad. Núñez señaló que también se produjeron siete incidentes en los que se lanzó ácido clorhídrico contra las fuerzas del orden.
Según la OCDE, el gasto francés en educación primaria y secundaria se situaba en la media de los países miembros y aumentó entre 2015 y 2022, aunque su porcentaje del presupuesto ha disminuido ligeramente.
Los estudiantes que protestan afirman que las aulas están masificadas y que no hay suficientes profesores. El Gobierno ha calificado las protestas de irresponsables, pero ha reconocido que las dificultades en los institutos deben reconocerse y abordarse.







