El Cairo. Al menos 17 civiles, entre ellos 11 niños, murieron en combates entre las tropas del régimen sirio y los insurgentes en la dividida ciudad de Alepo, informó hoy el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.
Siete niños murieron en un ataque insurgente contra una escuela en el oeste de Alepo, controlado por el régimen, según la organización.
Antes seis miembros de una misma familia murieron durante la noche, cuando los helicópteros lanzaron de forma indiscriminada barriles bomba en el este de la dividida ciudad al norte de Siria. Entre las víctimas hay cuatro niños, señaló el Observatorio, una organización con sede en Reino Unido que se remite a una red de activistas en el país árabe.
El Gobierno sirio ha intensificado sus ataques en el este de Alepo desde el martes, en un intento de desbancar a los combatientes en la zona.
Activistas locales indicaron esta semana que los ataques del régimen han estado apoyados desde el aire por sus aliados rusos, una afirmación que Moscú ha negado.
Se cree que unas 300 mil personas están cercadas por las fuerzas del Gobierno de Damasco en el este de Alepo, donde apenas pueden cubrir sus necesidades básicas porque escasea la comida, agua potable, asistencia médica y la electricidad.
La que fuera la capital económica de Siria se encuentra dividida en una zona controlada por el gobierno y otra bajo mando insurgente desde que comenzaron los combates en la ciudad en 2012. En tanto, el Gobierno de Damasco ha rechazado la propuesta de Naciones Unidas de convertir el este de Alepo en una área de administración autónoma, según dijo el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid al Moallem.
“La idea de una autoadministración presentada por (el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan) de Mistura en el este de Alepo ha sido rechazada en redondo”, dijo Al Moallem, según informó la agencia de noticias siria Sana.
“El deber del Estado sirio es salvar a los ciudadanos de ser rehenes del terrorismo en Alepo”, dijo tras entrevistarse con De Mistura en Damasco.





