Europa Press
El Atlético de Madrid sumó este sábado su segunda victoria en LaLiga tras imponerse con mucha autoridad por 1-3 en el Ramón Sánchez-Pizjuán al Sevilla FC, liderado por un entonado Álex Baena en un encuentro que sentenció pasada la media hora y donde sufrió más tras el descanso por el ímpetu local y un pequeño bajón de energía.
Después de tener mucho trabajo en el estreno ante el Málaga CF y de salvar un punto con uno menos ante el Villarreal CF, el equipo de Diego Simeone apagó todo el ruido que sigue generando el “caso Julián Álvarez”. Además de presentar un juego muy sólido ante un rival que venía de sumar dos triunfos en las primeras dos jornadas del torneo, Álex Baena destacó con un doblete en el primer tiempo.
El conjunto rojiblanco firmó un gran primer tiempo, que le bastó para encaminar el triunfo. Pese a la ausencia de Julián Álvarez, la zaga del Sevilla FC no pudo detener la movilidad de todos los centrocampistas, liderados por Alex Baena, Kang-in Lee y Pablo Barrios.
“Hoy no nos estaba acompañando ni Sorloth ni Julián que normalmente juegan en este tipo de partidos, pero no tener un delantero delantero no quiere decir que no ataquemos. Ya veníamos a hacer cuatro goles en los dos partidos anteriores y me voy contento con la interpretación que tuvieron a todo lo que pasó en el partido”, admitió.
Por su parte, Baena sigue demostrando el motivo de su fichaje la pasada campaña y mantiene el buen tono que le hizo indiscutible en el Mundial con la campeona del mundo. A los cuatro minutos, encontró el pase filtrado de Kang-in Lee y batió cruzado a Vlachodimos para abrir el marcador y asentar aún más los rojiblancos, que controlaron a la perfección el choque pese a un pequeño susto en un cabezazo de Robbie Ure.
La pausa de hidratación no frenó ni relajó a los de Diego Pablo Simeone, aunque los locales iban despertando y probando la seguridad de Oblak con disparos desde fuera del área. Y desde ahí, casi cerró el encuentro el Atlético, otra vez con la movilidad de Baena permitiéndole recibir muy solo en la frontal y volver a mostrar su buen golpeo, imposible también para Vlachodimos pasada la media hora.
El conjunto sevillista trató de apretar y de lanzarse un poco más sin precauciones, con un doble disparo de Miguel Sierra y otro potente de Guridi poniendo a prueba a un Oblak también rápido para abortar el pase de Peque a Ure. Sin embargo, se pudo ir también con más goles porque Lookman, Baena y, sobre todo Grimaldo en un mano a mano en el que se lo pensó demasiado y permitió el cruce salvador de Kike Salas, tuvieron muy buenas opciones.







