Israel Dávila, corresponsal
Toluca, Mex. El gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, solicitó al Congreso mexiquense, autorización para reestructurar o renegociar la deuda pública de la entidad que en la actualidad asciende a 43 mil 769 millones y por ende modificar el Fideicomiso Maestro F/00105 mediante el cual se manejan los pasivos de la administración estatal.
La reestructuración pretende mejorar las condiciones crediticias bajo las cuales están contratados los 28 créditos que el gobierno mexiquense tiene signados con la banca comercial y de desarrollo y que anualmente representan el pago de más de diez mil millones de pesos entre intereses y amortizaciones.
La iniciativa llegó a la Legislatura del estado en su último periodo de sesiones que inició este viernes y concluirá en un mes. La pretensión del gobierno mexiquense es que la autorización se otorgue por esta Legislatura, que controla el PRI, pues a partir de 5 septiembre, arranca la próxima que estará dominada por diputados de Morena.
De acuerdo con la Ley, la reestructuración de la deuda debe ser avalada por las dos terceras partes de los integrantes del Congreso mexiquense.
La reestructura, señala la iniciativa se podrá realizar dejando como garantía las participaciones federales que recibe anualmente el gobierno mexiquense mediante el Fondo General de Participaciones. También se estipula que podrá tener un costo no mayor al 2.5 por ciento del monto total de la deuda, lo que implica un monto aproximado a los 950 millones de pesos.
La Secretaría de Finanzas será la encargada de realizar la reestructura buscando mejores condiciones de crédito para la entidad, es decir, tasas más bajas a las actuales y mayores plazos de vencimiento, con la idea de reducir el costo anual de la deuda, lo que permita liberar recursos para destinarlos a otras acciones prioritarias.
En la actualidad son 28 los créditos que conforman a la deuda pública estatal. Veinte créditos están contratados con la banca comercial y ocho con la de desarrollo, incluyendo dos signados recientemente por mil 300 y mil 500 millones, respectivamente para hacer frente a las necesidades que implique la reconstrucción y apoyo a las zonas afectadas por los sismos del septiembre pasado.
Los mayores acreedores de la banca comercial con el gobierno mexiquense son Banorte a quien en la actualidad se le deben poco más de 13 mil 500 millones de pesos repartidos en siete créditos; luego le sigue Bancomer con 11 mil 200 millones de pesos, distribuidos en 4 créditos y Banamex con 8 mil 700 millones de pesos en dos créditos.





