Ciudad de México. Expertos estiman que en 2050 alimentar a nueve mil millones de personas alrededor del mundo, será un reto difícil de superar, sin que la producción de alimentos y la agricultura exacerben los problemas ambientales.
Ante esta situación, la Oficina en México de la Organización de la Naciones Unidas, para la Educación Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) inauguraron este jueves el foro internacional, “El origen y la evolución de la producción de alimentos y su impacto en los patrones de consumo” en el que participan 28 expertos de México y otras naciones, que aborda los retos y oportunidades en torno al tema, en el marco de la agenda 2030 para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.
Durante la inauguración presidida por Nuria Sánz, directora y representante de Unesco; José Mustre de León, director general de Cinvestav y el cofundador del laboratorio nacional de Genómica para la Biodiversidad de dicho centro (Langebio); Jean-Philippe Vielle Calzada, señalaron que el foro se enfoca en el caso de México, toda vez que el país posee una diversidad biológica que se expresa en los diversos ecosistemas, donde coexisten especies con extensa variabilidad genética y que en gran parte son exclusivas de esta nación.
Indicaron que junto con China, India, Colombia y Perú, México se encuentra entre los cinco países llamados “megadiversos”, los cuales en conjunto albergan entre el sesenta y setenta por ciento de la diversidad biológica conocida del planeta. En el territorio nacional está representado el doce por ciento de la diversidad terrestre.
El coloquio “se enfoca en explorar preguntas, desde un ámbito integrativo, sobre la relación de los seres humanos con su entorno, con una perspectiva histórica, en una región como la nuestra, que tiene más de 12 mil años de historia en la domesticación de cultivos muy importantes: maíz, frijol, chile, calabaza, tomate, cacao, agave y vainilla, todos surgidos del territorio nacional”, explicó el investigador Jean Philippe Vielle Calzada
Asimismo el foro, dijo, toma a México como caso de estudio, en reconocimiento a la diversidad biológica, humana y cultural que tiene, y como un elemento integrador de lo que podría ser un estudio contemporáneo de la evolución de la producción de alimentos en el planeta.
A decir del investigador, los principales temas de reflexión serán el equilibrio sustentable requerido las prácticas agrícolas actuales, cómo hacer para seguir produciendo alimentos y aumentar esa capacidad en un territorio limitado, pero desde una perspectiva de protección para el ambiente y que permita salvaguardar la integridad ecológica de las tierras para generaciones futuras, en lo que se denomina sustentabilidad en el marco de la producción agrícola.
El naciente tema de la paleogenómica ofrece la posibilidad de descifrar el genoma de organismos que existieron hace miles de años a partir de restos orgánicos encontrados en sitios arqueológicos, de los cuales se puede extraer ADN para comparar cómo eran las plantas cultivadas hace 5 mil años con las actuales.
“La información que ofrece la paleogenómica permite entender el proceso de cambio que han sufrido los cultivos en los últimos milenios y puede identificar rasgos agrícolas interesantes, susceptibles de ser rescatados después, y que se perdieron a través del proceso evolutivo, pero que no dejan de tener valor agrícola o agronómico en la actualidad.
“Un tópico importante será empezar a tomar en cuenta el conocimiento indígena tradicional, el ecológico y el tradicional campesino en el marco de este tipo de estudios interdisciplinarios, que se pueden combinar con tecnologías y estrategias de vanguardia a nivel científico; es una área de oportunidad para aprovechar ese conocimiento con respeto y humildad e integrarlo en la visión que tiene el país para el futuro de la producción de alimentos”.
El programa del foro, que se realiza en la Galería de Seminario de Cultura Mexicana, en Polanco, cuenta con la participación de varios investigadores del Cinvestav, entre los que destacan Axel Tiessen Favier, quien trabaja en el mejoramiento de semillas, y Andrés Moreno Estrada, cuyo interés científico se concentra en el área de genética humana. Además, participan genetistas de poblaciones, antropólogos físicos y expertos en domesticación de plantas.





