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Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, aumentó el tono de su retórica de guerra comercial con la Unión Europea al amenazar este sábado con una tasa a las importaciones de autos europeos, si la UE responde a su decisión de imponer derechos de aduana al acero y aluminio.
“Si la UE pretende subir las tasas y las ya enormes barreras a las empresas estadunidenses que hacen negocios allí, aplicaremos simplemente tasas a sus automóviles que entran libremente a Estados Unidos. Hacen que las ventas de nuestros autos (y otras cosas) sean imposibles allí”, tuiteó Trump.
El mandatario denunció también el “gran desequilibrio comercial” entre ambas partes.
Unas horas antes había recordado que el déficit comercial estadunidense había alcanzado los 800 mil millones de dólares y fustigó los acuerdos comerciales y políticos “muy torpes” concluidos por sus predecesores.
La UE anunció el viernes que prepara medidas contra empresas estadunidenses como Harley-Davidson, el whisky bourbon y los vaqueros Levi’s, un día después de que Trump comunicara su intención de imponer aranceles del 25 por ciento para el acero y del 10 por ciento para el aluminio importados por Estados Unidos, con el fin de proteger la industria siderúrgica nacional.
Más tarde, el presidente estadunidense amenazó a los socios comerciales de su país con “tasas recíprocas”.
Trump criticó también duramente los acuerdos comerciales negociados por sus predecesores, a quienes acusó de haber provocado la pérdida de millones de empleos industriales en Estados Unidos.
El mandatario inició una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, México y Canadá. Una cláusula de este texto dispone que un vehículo armado en 65 por ciento en uno de los tres países puede ser vendido en territorio estadunidense sin pagar tasas de importación.
Trump ha acusado en numerosas oportunidades a la UE de obstaculizar las importaciones de productos fabricados en Estados Unidos y amenazó con someter a las constructoras europeas de autos a impuestos aduaneros, sobre todo a los automóviles de lujo producidos en Alemania.
Sin embargo, los autos alemanes apenas representan un 7.9 por ciento del mercado automotor nuevo en Estados Unidos, según la federación de constructores germana.
La gran mayoría de los grupos automovilísticos extranjeros que venden vehículos en Estados Unidos tienen una planta en el sureste del país.





