Pocos se atreven a decir que saben qué onda, mientras cada día millones dentro y fuera de este país están en un limbo macabro donde unos cuantos hombres (y muy pocas mujeres, con la excepción de la princesa del castillo) están jugando, literalmente, con el futuro del planeta.
Vale señalar que mientras la atención se distrae con los últimos tuits, las amenazas, el desorden administrativo, las supuestas pugnas entre diversas bandas dentro de la Casa Blanca, la presunta interferencia rusa y más, este nuevo gobierno ha logrado en los primeros dos meses desmantelar cientos de regulaciones y normas ambientales y laborales sobre empresas e industrias, e incluso ha anulado restricciones y protecciones de todo tipo, desde la privacidad de usuarios de Internet hasta derechos civiles.





