Ciudad de México. El gobierno federal es responsable de crear condiciones para que las mujeres lleguen a cargos de elección en estados y municipios. Pero hasta ahora “ha estado ausente y las ha dejado solas”.
Anabel López Sánchez, del Colectivo por la Ciudadanía de las Mujeres, reprochó que en las contiendas electorales no tienen las mismas condiciones que los hombres. En las campañas son atacadas “en su sexualidad y su vida familiar, las califican de putas, locas o incapaces. Y cuando ganan, no la dejan asumir su función”.
Los recientes casos de una alcaldesa y una síndica en Oaxaca, a quienes no les permiten desempeñar sus cargos, “son un ejemplo de la violencia política de género” en México afirmó en entrevista.
De 2015 a 2016 la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) atendió 141 denuncias de misoginia en las campañas y luego de darse a conocer los resultados.
En Oaxaca, el año pasado, 40 candidatas a síndicas resultaron ganadoras, pero “sólo a 20 les permitieron ejercer el cargo”, apuntó López Sánchez. Derivado de los comicios del año pasado, de 570 municipios, 38 serán gobernados por mujeres, informó.
Irma Aguilar Raymundo, alcaldesa de San Pedro Atoyac, tomó protesta el pasado 1 de enero y ese mismo día le exigieron que pidiera licencia para dejarle el cargo al síndico, apuntó en entrevista. El PRD, partido que la postuló, “ni si quiera le preguntó si quería ser candidata, la apuntaron para cumplir con la paridad y ya. Y, para su sorpresa, ganó”.
A Yareli Cariño López le permitieron recibir el cargo de síndica, pero al día siguiente “la mandaron a una regiduría menor”, señaló. Los síndicos son una especie de procurador de justicia, vigilan la aplicación correcta del presupuesto y el respeto de los derechos humanos.
Es fundamental que las instituciones acompañen la participación política de las mujeres “para que no sean agredidas y, en caso de serlo, puedan denunciar y obtener justicia”, consideró.





