María Elena Yrízar Arias
Los tradicionales festejos entre la época del fin de año y el Año Nuevo vienes aparejados con vacaciones, pago de aguinaldos, compras para festejar la Navidad, preparación de platillos especiales para esta época, viajes, retorno de algunos paisanos que a pesar de la inseguridad en las carreteras se arriesgan a gozar de la noche de paz y de amor, como se le dice a la Navidad. Para algunos, sólo es el festejo religioso que conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, y que desde días antes, también celebran las tradicionales posadas.
Entonces, las costumbres están debidamente arraigadas en todas las esferas sociales. Este ejemplo de manifestación de cultura popular también lo podemos apreciar en su aspecto del consumismo, ya que para algunas personas es muy importante demostrar sus afectos a través de la compra de regalos de alto costo para sus parejas, hijos y demás familiares. En la cena de Navidad se preparan los mejores alimentos. Desde ricos tamales hasta platillos sofisticados; vinos, pavos, pollos, bacalao, panes, pasteles, entre otras cosas, en un sinfín de gustos y costumbres, según las tradiciones regionales.
Para esta época, nuestros paisanos vienes al territorio potosino a celebrar las fiestas de quince años, matrimonios, bautismos, presentaciones de niños a templos, cumpleaños y otros festejos, que comparten con sus familias.
Para el fin de año se acostumbra cenar y despedir el año viejo y recibir el nuevo entre cuetes, disparos de armas de fuego, frío y mucho calor humano en los corazones de las personas. Entonces, se expresan los anhelos del corazón de todos, pues, a pesar de que siguen los problemas sociales de inseguridad, las personas tienen pensamientos que reflejan la esperanza de un tiempo mejor en todos los aspectos.
Ayer, en las redes sociales leímos los buenos deseos que dominan el pensamiento de las personas, que reflejan sus esperanzas y sueños de cambios sociales que mejoren los gobiernos, que exista justicia social, bienestar, tranquilidad, paz, amor y un sinfín de buenas intenciones. También esta época sirve para los encuentros de familiares y de amigos que en otras épocas es difícil verlos, por vivir fuera de nuestros pueblos o ciudades. En Matehuala, se celebran encuentros de personas que ahora son de la tercera edad y que estudiaban en los años 70 en la preparatoria, o bien, otros que cuando no existían escuelas de normales o licenciaturas, teníamos que salir a estudiar a otras ciudades y se acostumbraba a celebrarse el baile de los estudiantes ausentes, que ahora se llama Baile de los Rucos en esta misma época. Donde tienen la oportunidad de saludar viejos amigos y hasta de renovar los lazos de afecto que los unen.
Una vez que se termina esta hermosa época, desgraciadamente la realidad nos rebasa. Entonces, se vuelve amarga y muy pesada. Ayer leíamos con atención los deseos de Armando Acosta, columnista de San Luis Hoy, que al comerse las tradicionales uvas, en la primera señala que desea: Que al gobernador del estado, Juan Manuel Carreras se le quite el “síndrome de Mejía Barón” y no tenga miedo de realizar cambios en su gabinete, principalmente en Seguridad, Seduvop, Salud, JEC, Cultura e Inpode… Uva número 2.- Que a Xavier Nava se le quite el “síndrome de plañidera”, de llorar y quejarse por todo, su carrera política no tendrá mucho futuro si sigue de quejumbroso, mejor que se ponga a trabajar y a resolver los graves problemas que aquejan a nuestro querido San Luis… otra uva: Que nuestros ínclitos diputados locales ya no sean tan voraces, cínicos, baquetones, frívolos, irresponsables y flojos, que dejen sus escándalos a un lado y se reduzcan sus ofensivas y onerosas dietas y prestaciones.
Aunque los deseos sean de muy buena fe y la esperanza nunca muere, desafortunadamente la realidad es otra. En este año se desatarán las pasiones más desenfrenadas en la búsqueda del poder. Los aspirantes a las candidaturas a la gubernatura están a punto de sacar la cabeza en el seno de sus partidos políticos. En el PRI, Elías Pecina pretende ser el próximo presidente estatal mediante elecciones internas. Lo que le garantizara al gobernador Juan Manuel Carreras tener un arfil político de sus confianzas.
Otros sueñan que sea cierta esa noticia de que “ordenan sancionar a Gabino Morales y subdelegada en Tamazunchale”, porque no pierden la esperanza de que sea cierto lo que aseguran en la cuarta trasformación que va contra los corruptos. Otros sueñan que sean ciertas las afirmaciones de Leonel Serrato, que asegura que los hechos de sangre y violencia “disminuyeron notablemente” en SLP y atribuye los robos de vehículos a maleantes “de ocasión” y afirma que los atracos domiciliarios y a negocios se han contenido. Según se lo dijo a la periodista Martha Arriaga del periódico Pulso San Luis, nota del 31 de diciembre pasado. Aunque las estadísticas dicen que San Luis Potosí se ubica entre las 10 entidades del país con mayor índice de criminalidad y de impunidad. Este dato es uno más de los que nos ubican en la triste realidad que vivimos.
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