Río de Janeiro. La estatal Petrobras anunció este martes un “plan estratégico” quinquenal de reducción de inversiones y de desendeudamiento para sanear sus cuentas, golpeadas por uno de los mayores escándalos de la historia de Brasil y por la caída de los precios del crudo.
El plan contempla un recorte de 25 por ciento de las inversiones en el periodo 2017-2021 respecto a la última revisión, así como una reducción de la relación entre la deuda neta y su Ebitda (ganancia antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), que debería pasar de 5.3 veces, como registraba en 2015, a 2.5 veces en 2018.
“En los próximos dos años estaremos concentrados en recuperar la solidez financiera de Petrobras” y “en un horizonte total de cinco años nuestra propuesta es que la empresa ya haya sido saneada, con estándares de gestión y ética incuestionables”, informó su nuevo presidente, Pedro Parente, en un comunicado.
Las inversiones propias de la firma que supo ser sinónimo de futuro en Brasil antes de quedar enredada en graves denuncias de corrupción totalizarán 74.100 millones de dólares en el periodo 2017-2021, un 25 por ciento menos que lo anunciado en enero de este año (98.400 millones de dólares).
El 82 por ciento de esos fondos irán al sector de exploración y producción y el 17 al área de refinado y gas natural, precisó Petrobras en el anuncio, que fue seguido por una rueda de prensa en su sede de Río de Janeiro.
El plan estratégico incluye, asimismo, un recorte de gastos operacionales de 11 por ciento y proyecta mantener “un ritmo intenso de asociaciones y desinversiones”, que en los próximos dos años deberán aportar 19.500 millones de dólares.
Las desinversiones se iniciaron de hecho en julio, con la cesión de un campo presal (en aguas profundas) a la noruega Statoil por 2.500 millones de dólares.
Los anuncios fueron bien acogidos por los inversores. A las 11:20 locales (14:20 GMT), las acciones preferenciales de Petrobras subían 3.45 por ciento y las ordinarias 2.75 por ciento, apuntalando al índice Ibovespa de los principales valores, que subía 0.86.
El primer plan bajo el gobierno de Temer
El plan es el primero bajo la gestión de Parente, que llegó al cargo en junio, de la mano del nuevo jefe de Estado conservador Michel Temer después del proceso de destitución de la mandataria de izquierda Dilma Rousseff por el Congreso.
El anuncio se hace, además, bajo una amenaza de huelga de operarios de la empresa contra el plan de congelamiento de salarios.
El plan de reducción de costos prevé igualmente dar continuidad a las reducciones voluntarias de plantilla. Más de 9 mil 200 operarios se acogieron a ese plan en 2016 y unos 9 mil 700 lo harán en 2017, de acuerdo con los datos publicados este martes.
Petrobras afronta al mismo tiempo las consecuencias del escándalo de los sobornos pagados por grandes constructoras a políticos y ejecutivos para obtener licitaciones de la petrolera -que le costó más de 2.000 millones de dólares en sus balances- y de la caída del precio del barril de 100 dólares a mediados de 2014 a menos de 45 dólares en la actualidad.
La compañía cerró 2015 con pérdidas récord de 34.836 millones de reales (9.600 millones de dólares al cambio de la fecha).
En el segundo trimestre de este año reportó ganancias de 106 millones de dólares, rompiendo una racha de tres trimestres en rojo, aunque ese resultado se debe “en parte a la valoración del real” frente al dólar desde el año pasado, reconoció uno de los directivos de Petrobras.
La firma precisó que sus proyecciones se basan en una previsión promedio del precio del barril de Brent a 48 dólares en 2017, a 68 dólares en 2019 y a 71 dólares en 2020 y 2021.
Prevé además una tasa de cambio de 3.55 reales por dólar en 2017, de 3.72 reales en 2019 y de 3.78 reales en 2021.





