Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. Con la finalidad evitar y reducir las muertes maternas en zonas de escasos recursos del país, la Sociedad Mexicana de Salud Pública (SMSP) junto con el laboratorio MSD llevaron a cabo un programa en una veintena de comunidades de Chiapas, Hidalgo, Estado de México, Oaxaca, Veracruz y Yucatán.
En conferencia de prensa, Lourdes Motta Murgía, presidenta de la SMSP, detalló que funcionarios de la Secretaría de Salud dieron su respaldo a este esquema y la expectativa es que pueda ser replicado en más zonas marginadas del país, particularmente en áreas con población indígena.
El esquema se enfoca en abordar complicaciones tales como la hemorragia postparto, preclampsia y dar acceso a planificación familiar.
“Los objetivos del proyecto son reducir el impacto de todas las enfermedades alrededor del embarazo, parto y puerperio; mejorar las condiciones de vida de las mujeres; evitar la muerte materna y en mujeres en edad fértil, también se busca el espaciamiento de los embarazos. En resumen buscamos colaborar para garantizar el cumplimiento de su derecho a la salud sexual y reproductiva”.
Cada día mueren aproximadamente casi 830 mujeres por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. Un 99 por ciento de la mortalidad materna corresponde a los países en desarrollo. La mortalidad materna es mayor en las zonas rurales y en las comunidades más pobres.
En comparación con otras mujeres, las jóvenes adolescentes corren mayor riesgo de complicaciones y muerte a consecuencia del embarazo.
La mortalidad materna mundial se ha reducido en alrededor del 44 por ciento entre 1990 y 2015.
La meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es reducir la razón de mortalidad materna mundial a menos de 70 por 100 mil nacidos vivos entre 2016 y 2030.





