Afp

El Valle de Napa, cuyos vinos ganaron fama hace 50 años al derrotar a los franceses, convirtió a California en un competitivo polo vitivinícola. Sin embargo, esta región, que vive del turismo y de las catas de vino, ahora enfrenta las consecuencias de los aranceles del presidente estadunidense Donald Trump.

“El Valle de Napa es, con orgullo, uno de los destinos más globales, si no el destino más global para el vino en Estados Unidos”, dijo a la agencia de noticias AFP Linsey Gallagher, presidenta de Visit Napa Valley, organización que agrupa al sector hotelero de la región. “Pero actualmente esta parte del negocio está un poco en aprietos”, agregó.

Napa se posicionó en el mapa del vino en 1976, cuando un blanco y un tinto vencieron en el Juicio de París, una cata a ciegas decidida por nueve jueces franceses.

“Napa no tenía ninguna publicidad, y de repente unos periodistas escribieron artículos y Napa se convirtió en un lugar efervescente”, rememoró Ivo Jeramaz, cuyo tío, el inmigrante yugoslavo Mike Grgich, produjo el Chateau Montelena Chardonnay 1973, que se alzó en esa competencia como el mejor vino blanco.

“Los clientes acaudalados y el dinero comenzaron a llegar”, refirió Jeramaz, ahora gerente de Grgich Hills Estate, quien aseguró que entonces la región se saturó.

Aranceles afectan exportaciones y turismo

Sin embargo, el ritmo ha cambiado, en parte debido a la política arancelaria de Trump.

“Los aranceles no benefician a nadie”, dijo Jeramaz, quien los responsabiliza de incrementar los costos de producción, desincentivar el turismo internacional, vital para Napa, y frenar las exportaciones.

“Estábamos vendiendo más de mil cajas de vino (al año) a Canadá, lo que es una buena cantidad para nosotros. Y ahora, desde los aranceles, tenemos cero (exportaciones). Es un gran problema”, afirmó.

Canadá, principal destino de exportación de la producción vinícola de Napa, ha respondido de forma recíproca a los aranceles de Estados Unidos.

En medio de la guerra comercial entre Washington y Ottawa, varias provincias canadienses han implementado restricciones a las bebidas alcohólicas de origen estadunidense.

“Es un golpe duro”, lamentó Jeramaz.

Disminuye presencia de turistas extranjeros

Una quinta parte de los turistas que visitaban la región, conocida por su clima mediterráneo, sus apacibles viñedos y sus pueblos con restaurantes y tiendas de moda, provenía del exterior. Esa proporción se ha reducido a 8 por ciento.

“Lo que más nos afecta es la caída de visitantes canadienses”, explicó Gallagher.

Para compensar esta disminución, empresarios y comerciantes han enfocado sus esfuerzos publicitarios en atraer visitantes de Estados Unidos.

“Y eso, en gran medida, nos ha permitido mantener nuestro negocio estable”, expresó Gallagher.

La estrategia ha dado resultados, de acuerdo con cifras recientes: el año pasado, el valle recibió a unos 3.8 millones de personas, un aumento de 3 por ciento frente a los niveles previos a la pandemia, según Gallagher.

“Pero solo podemos explotar hasta cierto punto ese mercado nacional y local (…) No lograremos recuperarnos por completo hasta que el mercado internacional se reactive”, advirtió.

Buscan atraer a nuevas generaciones

Los cambios en los hábitos de consumo de las nuevas generaciones también impactan a los más de mil viñedos distribuidos a lo largo de los casi 60 kilómetros del Valle de Napa, recorrido por un tren y un tranvía dedicados al turismo.

Ante este panorama, emprendedores y viticultores intentan comprender y adaptarse a consumidores más interesados en las prácticas medioambientales y de justicia social que en las marcas.

“Cuando les mostramos nuestros vinos a los jóvenes y les decimos cómo fueron hechos, cómo se cultivan las uvas, que se trata de un producto agrícola, que vive, respira y es hermoso, se abren mucho más a esa experiencia”, dijo Ali van Zyl, dueña de la marca Belong Wine Company.

Otra estrategia para atraer visitantes consiste en destacar las bellezas naturales del valle y su oferta gastronómica y hotelera.

“Compartir una botella de vino no es igual a tomar un montón de chupitos de tequila”, dijo Laura Gabriel, socia de Van Zyl en la casa de cata River Club.

“Es un producto natural y es parte de una vida bien vivida, cocinando y con caminatas al aire libre”, comentó Gabriel. “Ese es el bienestar al estilo Napa”.

Reloj Actual - Hora Centro de México