Por Merry MacMasters
Ciudad de México. Los talleres que la fundación Manos Manchadas de Pintura (MMP) ha realizado con niños huérfanos de padre policía federal fallecido en cumplimiento de su deber, labor recogida en el libro Artempatía (Conaculta/MMP, 2015), ponen en el centro “algo que es esencial: la dignificación de nuestra policía”, expresó Renato Sales Heredia, Comisionado Nacional de Seguridad, en la presentación del volumen la noche del lunes 11 en el Museo Soumaya, Plaza Carso.
¿Qué es empatía?, preguntó el funcionario. Es “colocarse en el lugar del otro”. Eso es lo que “tenemos que empezar a entender para reconciliar a la sociedad civil con nuestra policía. Por eso es tan importante este proyecto”. Hay que “cerrar esta brecha que distancia la comunidad y los policías. Lograr reconocer a nuestros héroes cotidianos”, señaló Sales Heredia.
El Comisionado Nacional de Seguridad anunció que los dos elementos de la Policía Federal de México que acaban de recibir el Corazón Púrpura de manos de la Agencia para el Control de Drogas de Estados Unidos van a colaborar también en este proyecto con los hijos de compañeros caídos.
Artempatía es un proyecto conjunto del artista visual Emiliano Gironella Parra y el crítico de arte Pablo J. Rico. Todavía falta hacer el documental, indicó Gironella Parra. Además, ya se busca que los talleres se hagan de manera regular para que los niños también se conozcan entre sí.
Alejandra Frausto, titular de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura, dijo que el tema es una de las prioridades para la instancia federal. Hizo votos para que los talleres de pintura para los niños huérfanos se conviertan en un programa permanente.
Enrique Galindo Ceballos, Comisionado General de la Policía Federal, responsable de la logística para traer a los niños a los talleres, aseguró que es posible poner el arte en manos de los más vulnerables.





