Buenos Aires. El Tribunal Oral Federal 1 de Argentina condenó este viernes a 20 y 25 años de prisión respectivamente a los ex comandantes Reynaldo Bignone y Santiago Omar Riveros, por crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de la llamada Operación Cóndor, la coordinación criminal de las dictaduras del Cono Sur en los años 70 y principios de los 80.
La causa investigó el complot de las dictaduras latinoamericanas para secuestrar, trasladar de un país a otro ilegalmente, asesinar a opositores en el exilio o importantes dirigentes políticos y ex guerrilleros.
Los jueces Adrián Federico Grünberg, Óscar Ricardo Amirante y Pablo Gustavo Laufer; además del juez sustituto Ricardo Ángel Basílico comenzaron en 2003 este juicio oral donde había 32 acusados, de los cuales sólo 17 llegaron vivos al momento de la lectura del veredicto.
El general Bignone fue el último presidente de facto de la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983, y que dejó como saldo unos 30 mil desaparecidos, miles de muertos y sobrevivientes que fueron sometidos a torturas y vejaciones en el marco del terrorismo de Estado impuesto en el país y que utilizó como metodología sistemática el robo de niños nacidos en cautiverio o detenidos con sus padres luego desaparecidos.
Decenas de familiares y algunos sobrevivientes, y organismos de Derechos Humanos, hijos de desaparecidos, dentro del esquema Cóndor esperaron en una sala expectante y cargada de emoción, separados por una pared de vidrio del estrado, donde un magistrado leyó la sentencia, y la lista de los nombres de las víctimas.
Fue el primer juicio sobre la Operación Cóndor en Argentina y la región, en este acuerdo criminal de las dictaduras de Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile y Bolivia.
En esta causa también se investigó una parte de lo que fue el expediente del juicio que se realizó sobre el Centro Clandestino de Detención de Automotores Orletti, donde fueron llevadas la mayoría de las víctimas de Cóndor. Hubo una mayor cantidad de uruguayos que estaban refugiados en Argentina, detenidos, algunos desaparecidos y otros entregados a las fueras militares uruguayas que actuaban dentro de la Operación Cóndor, como fue el caso de la joven María Claudia García de Gelman, esposa de Marcelo Gelman, hijo del reconocido poeta Juan Gelman, quien pudo recuperar a su nieta Macarena, después de años de búsqueda en el año 2000.
Macarena, nacida en un centro clandestino de Uruguay y entregada a un policía y su esposa, con su madre desaparecida en ese país y su padre asesinado en Argentina, estaba presente en esta tarde, pero también de esperanza en la justicia.
Asimismo, estaba Sara Méndez, uruguaya detenida en Orletti y llevada con otros compañeros a Uruguay después de que le fue arrebatado por 20 días su bebé; mismo que fue encontrado luego en Buenos Aires en el hogar de un comisario.
Muchos de los que sobrevivieron en Orletti, fueron testigos invaluables del infierno vivido en esos años. También fueron condenados los que tuvieron responsabilidad en el secuestro, tortura, asesinato y desaparición de dos jóvenes diplomáticos cubanos, Jesús Cejas Arias y Crescencio Nicomedes Galañena Hernández cuyo restos, como los de Marcelo Gelman, fueron encontrados en tambos de aceite con cemento, arrojados a una río, y encontrados muchos años después.
La mayoría de los acusados en este juicio, iniciado en 2013 en Buenos Aires, fueron condenados por “asociación ilícita” con sentencias que van de ocho, 12, 20 y 25 años, dependiendo de los casos probados a cada uno. La mayoría estaban ya sentenciados en otras causas como responsables de centenares de crímenes de lesa humanidad de la pasada dictadura militar.
La pena de 25 años de prisión fue para Santiago Omar Riveros, el agente de inteligencia Miguel Ángel Furci, que se robó a una niña hija de desaparecidos dentro de la Operación Cóndor, y en este caso implicado directamente en los tormentos contra una cantidad de víctimas en Orletti; y el coronel retirado del ejército uruguayo Manuel Cordero Piacentini.
Reynaldo Bignone y Rodolfo Feroglio recibieron penas de 20 años de cárcel. De 88 años, Bignone, fue condenado como autor “penalmente responsable de integrar una asociación ilícita en el marco del denominado Plan Cóndor”, dijo el juez Amirante al leer el veredicto.
Cordero, a su vez fue sentenciado como “partícipe necesario responsable penalmente de privación de libertad en once casos”. Entre estos casos .ya probados está el de María Claudia de Gelman. Algunos de los principales responsables como el ex dictador Jorge Rafael Videla murieron y otros fueron apartados de la causa por razones de salud.
En los primeros años de la investigación, ya en 2001, se pidió la extradición de los dictadores Alfredo Stroessner (Paraguay), Augusto Pinochet (Chile) y Hugo Bánzer (Bolivia), pero la Justicia no dio curso en seguida y luego todos ellos fallecieron.
“Se trata de un juicio único por sus características. Es el primero de Latinoamérica que logra llegar a la sentencia de un proceso cuya existencia se conoce desde hace décadas” señala el joven fiscal Pablo Ouviña.
En el mismo día en que la justicia dictó la sentencia en el primer juicio sobre la Operación Cóndor, los organismos humanitarios manifestaron su enorme preocupación por la decisión del gobierno del presidente derechista Mauricio Macri en relación a una iniciativa de acuerdos de seguridad, que comienza con la iniciación de un seminario dictado por especialistas en inteligencia y antiterrorismo de Israel.
Es una iniciativa llamada a tener una fuerte gravitación en la orientación de las decisiones geopolíticas del Estado argentino con las consecuencias que esto ocasionaría (…) esto confirma el riesgo, que fue adelantado por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que “la región y nuestro propio país sean llevados a involucrarse en el escenario de conflictos que se desarrollan en otras partes del mundo y que terminaron desatando verdaderas tragedias humanitarias”, señaló el legislador Leopoldo Moreau con base en lo publicado por el diario Clarín, que agregó que participarán 16 empresas israelíes que vendrían a proveer a las fuerzas de seguridad locales de elementos tecnológicos de inteligencia.
A poco que se recorre el programa de actividades, se advierte que está prevista una conferencia del general de brigada Royi Elcabets israelí, quien disertará sobre cómo sus compatriotas “combaten el terrorismo”.
Moreau, experto en el tema señaló que “no podemos dejar de preguntarnos qué tiene que ver esa problemática con nuestra realidad local, sin dejar de lado también el interrogante acerca de si la definición de terrorismo que tiene el Estado argentino es similar o, por el contrario, difiere, con la que tiene el Estado de Israel”.





