Líderes empresariales coincidieron en que el asalto en la Plaza de la Mujer, en pleno Centro Histórico, es “una burla”, por la cercanía del edificio al Palacio de Gobierno, que siempre es fuertemente vigilado.
Los presidentes de Nuestro Centro, Alberto Narváez Arochi, y de Canaco, Alejandro Pérez Rodríguez, consideraron que si el personal de seguridad de la plaza no actuó en el momento del atraco fue porque los asaltantes eran cuatro hombres fuertemente armados y la realidad es que poco podrían haber hecho en su contra.
Por su parte, Narváez Arochi exigió que se le dé respuesta al tema de inseguridad que se vive en el primer cuadro de la ciudad, y que se concrete la instalación de las cámaras de videovigilancia en los establecimientos del Centro Histórico para inhibir los hechos delictivos.
Asimismo, Alejandro Pérez destacó que hace falta reforzar y capacitar al personal de seguridad, y modificar los esquemas de impartición de justicia, porque la impunidad sigue siendo una constante, lo que hace fácil para los delincuentes el reincidir.





