Ricardo Montoya
Dos hombres que se encontraban en el interior de un automóvil fueron ejecutados a balazos la noche del martes en la zona del centro histórico de la ciudad de Querétaro.
El doble crimen se perpetró en la esquina de la avenida Ignacio Zaragoza con la calle Ignacio Pérez, a unas diez cuadras de la Alameda Miguel Hidalgo.
De acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública del Municipio de Querétaro (SSPMQ), se recibió una llamada al número telefónico de emergencia 911, en la que se reportaron de manera anónima disparos de arma de fuego sobre la avenida Zaragoza.
Al acudir al lugar, hallaron una camioneta Dodge Ram, tipo pick up, de color gris, estacionada frente a la marisquería “Chavalón”, cuyas cortinas se encontraban cerradas.
En el interior del vehículo se encontraron los cadáveres de dos hombres con heridas producidas por arma de fuego.
Según las declaraciones que dieron a la policía las personas que de forma casual se encontraban en la acera y presenciaron la doble ejecución, un individuo que conducía una camioneta pick up negra se estacionó sobre la avenida Ignacio Zaragoza, luego descendió del vehículo, se acercó a la Dodge Ram y, sin mediar palabra alguna, disparó en varías ocasiones en contra de sus dos tripulantes.
Después abordó de nueva cuenta su vehículo y huyó del lugar.
Hasta la mañana del miércoles se desconocía la identidad de los fallecidos y los móviles que causaron su asesinato, así como los autores del doble crimen.
En su cuenta oficial de la plataforma X, la SSPMQ informó la noche del martes que se tenían identificadas las placas de circulación de la camioneta en que huyó el presunto homicida, por lo que se había desplegado un operativo para capturarlo; sin embargo, fue infructuoso.
En el operativo participaron, además de policías municipales de Querétaro, y de la estatal, también soldados del Ejército Mexicano y elementos de la Guardia Nacional.
Por un lapso de cinco horas, la circulación en ambos sentidos del tramo comprendido de la avenida Ignacio Zaragoza con las calles Ignacio Pérez y Ezequiel Montes fue desviada, ya que el polígono permaneció acordonado mientras duraron las indagatorias de campo y el “levantamiento” legal de los cadáveres realizados por agentes de investigación y peritos en criminalística de la Fiscalía General de Justicia de Querétaro.





