Arturo Sánchez Jiménez
Ciudad de México. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) anunció una “reestructuración profunda” de su funcionamiento interno que incluirá “ajustes en la estructura interna, reducción de cargos burocráticos y una reorganización operativa”, así como reducciones salariales en mandos medios y superiores, con el objetivo de modernizar la fiscalización del gasto público y fortalecer su capacidad técnica.
Durante una reunión de trabajo con las comisiones de Vigilancia de la ASF, y de Transparencia y Anticorrupción de la Cámara de Diputados, el titular del órgano fiscalizador, Aureliano Hernández Palacios, presentó la estrategia institucional que contempla una reingeniería para hacer más eficientes los procesos de revisión del uso de recursos públicos, indicó la ASF en un comunicado.
Explicó que la transformación busca construir una auditoría más cercana a la ciudadanía y con mayor capacidad de respuesta. “Lo que queremos es hacer una auditoría mucho más moderna, al servicio de ustedes y de lo que está esperando la ciudadanía”, señaló ante legisladores.
Como parte central del plan, se plantea una reestructuración salarial mediante la homologación de sueldos y la reducción de mandos medios y superiores, además del fortalecimiento de los equipos técnicos operativos. Con ello, se busca eliminar desigualdades internas y optimizar el uso de los recursos institucionales.
La ASF informó que la reorganización institucional también contempla la transición de auditorías especiales a auditorías especializadas, así como la creación de nuevas áreas estratégicas, entre ellas una Unidad de Atención Ciudadana y mecanismos de inteligencia de fiscalización orientados a detectar irregularidades en el gasto público.
En materia operativa, la institución prevé ampliar la cobertura de las auditorías mediante esquemas de coordinación que permitan incrementar su alcance en todo el país, además de incorporar herramientas tecnológicas y análisis de datos para identificar sobrecostos y posibles desvíos de recursos.
Hernández Palacios subrayó que la estrategia incluye el desarrollo de indicadores más precisos para medir el desempeño del gasto público, así como la digitalización de los procesos de auditoría, con el propósito de reducir la discrecionalidad y fortalecer la integridad institucional.
El auditor superior destacó que la transformación no implica ampliar la estructura administrativa. “No pedimos más recursos ni más burocracia, pedimos que nos acompañen a lograr más coordinación y eficientar nuestro trabajo para lograr mejores resultados”, afirmó.
En la reunión, diputadas y diputados expresaron su respaldo a la nueva gestión y coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación entre el órgano fiscalizador y el Poder Legislativo para mejorar los mecanismos de rendición de cuentas.





