Juan Pablo Duch
Con 70 misiles, muchos de éstos balísticos, muy difíciles de interceptar, y 280 drones, la mayoría derribados, Rusia atacó la madrugada de este jueves varias regiones y la capital de Ucrania, Kiev, informó el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, quien denunció que, al menos, murieron 8 personas y hubo decenas de heridos.
“Se destruyeron o dañaron decenas de edificios de vivienda, empresas civiles e instalaciones de infraestructuras”, escribió en un mensaje en redes.
Además de los que mencionó el alcalde de Kiev, Vitaly Klitschko, se registraron impactos directos o cayeron fragmentos en las regiones de Dnipropetrovsk, Poltava, Leópolis, Járkov, Mikolaiv, Sumy y otras, de acuerdo con las respectivas autoridades.
El mando militar ruso, por su parte, confirmó el nuevo “ataque masivo con armas de alta precisión de emplazamiento terrestre, aéreo y naval” contra “aeródromos, empresas de la industria militar y centros de telecomunicaciones militares y logísticos en las regiones mencionadas y Zhitomir, Ivano-Frankivsk, Rivne y Vinnytsia.
Entre otros objetivos, hubo “instalaciones que se encargaban de fabricar, almacenar y distribuir componentes para misiles de distinto tipo y aparatos aéreos no tripulados, así como de facilitar el control del sistema de la situación en el aire. También se alcanzó dos embarcaciones de carga en el puerto de Yushny y dos más, al sureste de Odesa, que transportaban armas y materiales militares”.
En la capital ucrania se dañó la fábrica Mayak, de ensamblado de piezas de artillería y drones, y una empresa de radioelectrónica que produce componentes de drones espía; en Ivano-Frankivsk, la empresa SKB OBT, que elabora componentes de misiles de crucero Flamingo y los balísticos FP-7 y FP-9; en Rivne, la planta química Rovnoazot; en Dnipropetrovsk, la fábrica Akvaplast; y en Leópolis, la fábrica aeronáutica LDARZ y la empresa LORTA.
El ataque contra Leópolis, colindante con Polonia, provocó “un incidente que se tiene que investigar” al violar su espacio aéreo dos artefactos, uno de los cuales, identificado como misil de crucero KH-101 de fabricación rusa cayó en territorio polaco, según dijo el primer ministro, Donald Tusk, quien agregó que “no hay razones para creer que el objetivo fuera Polonia”.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, se reunió este jueves con la plana mayor del ejército para “hablar en detalle de los desafíos que enfrentamos ahora con la táctica rusa de ataques con misiles balísticos y evaluar nuestra capacidad para contrarrestar esa táctica tanto en el terreno militar como en el diplomático. Especial atención pusimos en estudiar las medidas asimétricas que pueden dar mayor protección a Ucrania”, explicó.
Entretanto, el ejército ucranio siguió esta madrugada aplicando su plan de destruir la red de distribución de la compañía de comercio electrónico Wildberries, el Amazon ruso, al dejar en llamas su centro logístico en la región de Penza, desde donde cubría parte de la zona europea del centro de Rusia, otro en la región de Perm, que servía a un sector de los Urales, y un tercero, en la República de Udmurtia, que forma parte de la Federación Rusa y se encuentra a mil 200 kilómetros de Moscú.
De acuerdo con el gobernador de Penza, Oleg Melnichenko, “hacia las cuatro de la mañana, 15 drones (ucranios) impactaron en los almacenes de la compañía Wildberries, provocando un incendio que abarca una superficie de 62 mil kilómetros cuadrados”, escribió en redes y dijo que se pudo evacuar con tiempo a los 200 trabajadores, pero cuatro de ellos requirieron atención médica.
El canal ucranio Exilenova+, especializado en difundir los ataques en la retaguardia rusa, publicó imágenes que muestran una columna de humo negro encima de los almacenes en Perm.
La presidenta en funciones de Udmurtia, Olga Abramova, habló de un ataque contra “una de las empresas” de su territorio. La compañía Wildberries admitió que se trató de su centro logístico de 50 mil metros cuadrados en la localidad de Sarapul, en Urdmutia.
Estos ataques ocurrieron apenas un día después de uno de gran magnitud que hizo arder su centro logístico en la región de Riazan, cuyas bodegas ocupan una superficie de 170 mil metros cuadrados.
Desde el 18 de julio anterior, resume el medio electrónico independiente Viorstka, Wildberries vio como quedaron destruidos al menos 15 grandes centros logísticos que ocupaban una superficie de 830 mil metros cuadrados, causando pérdidas millonarias.
En este contexto, el periódico ruso Kommersant publicó hace poco que la compañía está buscando alquilar bodegas, pero los dueños declinan facilitarle sus instalaciones por los riesgos que se derivan de los drones ucranios, mientras la accionista principal, Tatiana Kim, solicitó al gobierno ruso exenciones fiscales para poder compensar laa dramática situación de los miles de pequeños empresarios que se arruinaron al confiarle sus artículos.





