Por Jesús Aranda

Ciudad de México. El 16 de octubre de 2006, K y J, ambos sentenciados a 50 años de prisión por los delitos de secuestro, homicidio y robo, contrajeron matrimonio dentro de un penal de la ciudad de Puebla; el 18 de junio de 2011, tuvieron una niña, quien vivió con su madre en la cárcel hasta que cumplió los tres años de edad.

La madre, presentó una demanda de amparo en la que solicita que su hija tenga acceso a la prisión los días que no va al kinder, con el argumento de que eso es lo mejor para ella y que concuerda con el respeto al interés superior del menor.

La primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reasumió su competencia para conocer ese asunto, tema sobre el cual el máximo tribunal aún no se ha pronunciado.

A propuesta del ministro Arturo Zaldívar, la sala atrajo el asunto por considerar que es “de importancia y trascendencia” jurídica, ya que tiene que ver con los menores que nacen y viven con sus madres dentro de las prisiones.

Además de que, los ministros tendrán que pronunciarse sobre si las autoridades penitenciarias están obligadas a garantizar los derechos de los menores, cuando la ley determine que se deben separar de su madre por cumplir tres años de edad.

Reloj Actual - Hora Centro de México