Alejandro Alegría
Ciudad de México. La Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes reportó que entre la primera quincena de febrero y la primera de marzo el precio de productos de la canasta básica se incrementaron 4.19 por ciento en promedio, principalmente en siete zonas conurbadas del país.
El organismo atribuyó los incrementos al alza en los precios de los combustibles, y el traslado que se hizo de eso a los productos de mayor consumo entre las familias mexicanas.
“La liberación a los precios de las gasolinas, así como el incremento de precios del gas LP y la energía eléctrica, aceleraron el alza en los productos de consumo popular, afectando la economía de las familias y, por ende, la de los pequeños comerciantes, quienes vieron reducidas sus ventas”, señaló la ANPEC.
A través de un monitoreo realizado en 200 puntos de venta los pequeños comerciantes, detectaron que el precio del limón se incrementó 65 por ciento; el huevo 16.61, el precio del aguacate creció 15.18, el del arroz 10.24 y el pan de caja 16.61 por ciento.
Los principales aumentos se dieron en zonas conurbadas del estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León y Tlaxcala,
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera señaló que “la inflación ha afectado los alimentos básicos de la dieta de los mexicanos, no alcanza ya ni para el huevo del desayuno ni tampoco para los tacos de los lunches para la escuela y el trabajo”.
En el monitoreo precios se incluyen los 22 productos más demandados en los pequeños comercios. Los perecederos que se consideraron son jitomate, cebolla, chile, aguacate, papa, limón, arroz, tortilla, huevo y frijol; mientras que los envasados o empaquetados son refresco, leche, pan de caja, aceite, botanas, chocolate con nougat, cerveza, cigarros, lata de atún, chiles en escabeche, jabón de tocador y limpiador de pisos.





