Juan Ricardo Montoya, corresponsal
Pachuca, Hgo. Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) fueron plantados por funcionarios de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), quienes se negaron a acudir a una reunión programada para ayer miércoles en el Palacio de Gobierno de Hidalgo.
La cita había sido concertada para dar respuesta a la demanda de los maestros de anular 64 notificaciones extemporáneas para evaluación que llegaron entre los meses de agosto y septiembre, lo que pone en riesgo el empleo de los mentores.
Armando Azpeitia Díaz, representante de la CNTE en Hidalgo dijo, en entrevista para La Jornada que inicialmente se había acordado que la reunión “sería por la mañana del miércoles después de las 10; luego para las tres de la tarde; después la cambiaron para las seis y finalmente a las nueve de la noche y así estuvieron cambiando los horarios para desgastar a la comisión”.
Durante todo ese tiempo, cerca de 30 maestros, con pancartas en las manos, se plantaron en las escalinatas del Palacio de Gobierno en espera de que la comisión, que se encontraba en el interior, fuera recibida por los enviados de la SEPH, lo cual nunca ocurrió.
“¡Abajo las notificaciones ilegales y extemporáneas!” se podía leer en una manta que se colocó en las puertas de acceso del inmueble.
Según Azpeitia, pasadas las 9 de la noche, Guilebaldo Recinas García, subsecretario de Gobierno de Hidalgo, informó de manera verbal que la respuesta que tenían de la SEPH era que las notificaciones habían sido legales y que se habían entregado en tiempo y forma, y que en una semana más habría respuestas personalizadas”.
“En ningún momento ningún representante de la SEPH se presentó a la reunión, por lo que optamos por levantarnos de la mesa”.
Tras señalar que el gobierno del estado no tiene “voluntad de escucharnos” ni “solucionar” la problemática, Azpeitia comentó que el envío de las notificaciones extemporáneas era una maniobra “para imponer la reforma educativa”.
Azpeitia informó a los maestros, que permanecían en plantón, que no había habido ninguna respuesta a sus demandas, por lo que les pidió informar de esa situación a los padres de familia a fin de acordar acciones de protesta.
De acuerdo con la CNTE, entre agosto y septiembre un número incuantificable de notificaciones llegaron a los docentes para presentarse a hacer la evaluación con una diferencia de unos cuantos días, cuando la ley establece que debieron ser notificados con al menos tres meses de anticipación.
Eso provocó que los maestros no se presentaran, lo que pude propiciar, dijeron, que el gobierno los dé de baja por ausencia, pues la evaluación fue realizada el primero de septiembre por el Servicio Profesional Docente (SPD).





