Por Emir Olivares
Ciudad de México. El gran reto para México en los próximos años es bajar a la gente del automóvil, pues con ello se alcanzaría una reducción importante en las emisiones de gases efecto invernadero.
Así lo señalaron especialistas y funcionarios gubernamentales durante la presentación del Día de implementación de políticas y proyectos de desarrollo orientado al transporte: hacia ciudades bajas en emisiones, hecho de manera conjunta por el instituto de políticas para el transporte y desarrollo y las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
Mariana Orozco, directora general adjunta de seguimiento de programas de la Sedatu, aseveró que para alcanzar el reto mencionado no basta con la construcción de ciclopistas o la peatonalización de las calles, sino que se necesitan estrategias que incluyan ciudades seguras, competitivas e incluyentes.
Además se debe propiciar un transporte seguro y de calidad, además de impulsar otros métodos para que la ciudadanía pueda movilizarse como el uso de la bicicleta. Con ello, estimaron los especialistas, las emisiones de contaminantes podrían reducirse en 7.4 por ciento.
La funcionaria dijo que si bien las autoridades tienen clara la necesidad de reducir el uso del automóvil, sus políticas públicas de infraestructura se dirigen a motivarlo como con la construcción de segundos pisos o supervías.
Edgar Olais, director general de rescate de espacios públicos de la Sedatu, indicó que las ciudades mexicanas han crecido en función del automóvil, de ahí la necesidad de repensar los proyectos urbanos.
“Repensar la ciudad es repensar la relación de los habitantes con su entorno, bienes, servicios, equipamiento e infraestructura”, dijo.





