Tokio. El Banco de Japón sorprendió este miércoles a los mercados financieros al anunciar su decisión de mantener la tasa de interés a 10 años en alrededor de cero por ciento y el tipo de interés a corto plazo en -0.1 por ciento.
Al mismo tiempo, el banco central nipón seguirá ampliando la masa monetaria hasta alcanzar el objetivo inflacionario de dos por ciento. De esta manera, el Banco de Japón amplía su margen de maniobra para intentar reactivar la economía del país.
El anuncio de la nueva política monetaria provocó un notable aumento de las cotizaciones en la Bolsa de Tokio, al tiempo que el yen perdió terreno frente al dólar. La depreciación de la moneda japonesa ayuda a las empresas exportadoras a incrementar sus ventas en el exterior.
El índice Nikkei, que agrupa los títulos de las 225 principales empresas japonesas, subió casi dos por ciento para cerrar en 16 mil 807.62 enteros.
En términos generales, el banco emisor nipón mantiene su objetivo de incrementar la masa monetaria cada año en 80 billones de yenes (unos 700 mil millones de euros o 780 mil millones de dólares), pero ya no de forma tan estricta como hasta ahora.
Según el Banco de Japón, la economía del país ya no atraviesa un proceso de deflación con un descenso continuo de los precios. No obstante, los precios volvieron recientemente a caer, lo que la entidad atribuye a los bajos precios del petróleo, así como a la debilidad del consumo interno como consecuencia de una subida del impuesto sobre el valor añadido aplicada en 2014.





