Julio Gutiérrez
Ciudad de México. BBVA, principal grupo financiero del país, propuso al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador posponer la meta de superávit primario –antes del pago de intereses– con el fin de generar recursos para mejorar el crecimiento de la economía mediante una política que revierta el ciclo de desaceleración.
Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA, explicó que si bien, es “afortunado” que la actual administración cuente con un compromiso de mantener las finanzas públicas sanas, desde hace mucho tiempo, sería mejor que el país diseñe reglas fiscales que permitan “seguir políticas fiscales contracíclicas”.
El gobierno actual se ha comprometido con mantener este año un superávit primario, la diferencia entre ingreso y gasto del sector público antes del pago de intereses de la deuda, equivalente a 1 por ciento del producto interno bruto (PIB).
“Hoy tenemos una política que si bien es deseable, nos parece que es más restrictiva de lo que debería de ser. Tener un superávit fiscal primario de 1 por ciento, cuando la economía prácticamente no crece no creemos que sea afortunado. Si se presenta otro superávit similar para el año que viene tampoco creemos que sea afortunado. Creemos que los mercados podrían recibir superávits menores, siempre y cuando vinieran acompañados de una regla fiscal creíble”, dijo.
Serrano mencionó que el gobierno debe plantear una Regla Fiscal Anticíclica, con compromisos claros para tener una mayor expansión del gasto cuando la economía crezca por debajo de su potencial, pero ser restrictivo cuando la economía alcance su potencial.
Detalló que si bien, al principio de cada administración se presenta un subejercicio en la erogación del ejercicio, la que actualmente se presenta es mayor a la de las anteriores administraciones. Ejemplificó que, con el expresidente Enrique Peña Nieto, el primer año de gobierno, al primer semestre del año, se gastaba 2.3 por ciento menos a lo programado en el presupuesto, la actual administración presenta un retraso de 5.9 por ciento.
“La ausencia de una regla fiscal contracíclica lo que hace es que los gobiernos tengan que anunciar ahora, para no perder credibilidad, políticas fiscales más reestricitvas de las que serían necesarias en una etapa de bajo crecimiento. Sería fundamental que el país trabaje en construir una Regla Fiscal Contracíclica, que sea creíble”; detalló.
El economista en jefe de BBVA planteó que se debe revisar la Ley de Responsabilidad Fiscal, porque se ha encontrado que la realiza por la administración anterior tiene “huecos significativos”, mismos que permiten a los gobiernos correr déficits si la economía crece menos.
Precisó que los planes deben incluir diversos elementos: en primer lugar, una regla que permita al país tener una política fiscal más laxa cuando el crecimiento sea menor al crecimiento potencial. “Para eso creemos que sería importante tener dos elementos, habría que determinar el crecimiento potencial y el esperado, y sería bueno volver a revisar la posibilidad de tener un consejo fiscal independiente”.
Dicho consejo, refirió, tendría que tener estimados independientes de cual es el crecimiento potencial y esperado para el país, y de esta forma, se permita al gobierno relajar la política fiscal cuando el crecimiento sea menor al potencial.
“También, reglas que obliguen al gobierno a tener superávits primarios en épocas en el que el crecimiento sea mayor al potencial y por lo tanto, en el largo plazo, se tenga una política en que no aumente el déficit estructural —déficit que se tiene en el ciclo económico—. Eso tendría que tener esta regla”, apuntó.
Inversión baja, por desconfianza
Por otra parte, Serrano sostuvo que la inversión, pública y privada, concentra bajos niveles de crecimiento o contracciones, y esto se debe a que los inversionistas o empresas no cuentan con certeza con las políticas económicas que realiza la administración de Andrés Manuel López Obrador, aunque, detalló, desde la administración de Peña la inversión pública no crece.
Precisó que, en el caso de la inversión gubernamental se ha contraído desde el primer semestre de 2012, mientras que la de privados está en niveles de crecimiento estancados, al menos, desde el primer semestre de 2017.
Sin embargo, añadió, medidas como las tomadas actualmente por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de revisar los contratos con empresas de gasoductos, mismos que ya fueron firmados, inhibe que extranjeros sientan confianza para traer sus capitales al país.
“No se puede descartar que la incertidumre causada por las decisiones del nuevo gobierno profundice los temores y tenga una mayor afectación sobre la inversión”, dijo el especialista”, agregó.
Serrano profundizó que los bajos niveles de inversión, provoca que la creación del empleo formal, en línea con la actividad económica se desacelere, y hasta el primer semestre de 2019 se ha observado que la generación de trabajos sea 40 por ciento menor comparada al mismo lapso del año pasado. BBVA anticipa que el empleo crezca a 2.3 y 2.4 por ciento interanual en el tercer y cuatro trimestre del año.
En tanto, el economista en jefe del banco, reiteró que esperan que el crecimiento económico de México a finales de 2019 sea de 0.7 por ciento. “Para mayor crecimiento hace falta certidumbre”.
Además, Carlos Serrano pronosticó que el Banco de México (BdeM) haga un recorte a la tasa de referencia este año, de 50 puntos base, por lo que la tasa de fondeo pasaría de 8.25 por ciento (nivel actual) a 7.75 por ciento. Y para 2020, consideró que el banco central hará recortes de hasta 100 puntos base.





