Europa Press
Ben Affleck es conocido por su faceta de actor de Hollywood, donde se ha desempeñado como guionista, productor y cineasta, pero también ha demostrado que es un apasionado de la tecnología y un profundo conocedor del funcionamiento de la inteligencia artificial (IA).
El actor compartió su entusiasmo y saberes relacionados con la inteligencia artificial en una entrevista en el pódcast One More Question de GQ, en donde el periodista Zach Baron le preguntó por la venta de su empresa de postproducción con IA InterPositive a Netflix a principios de año.
En una respuesta extensa y poco directa, Affleck explicó que desde joven le han gustado las computadoras y que a medida que el cine pasaba de lo analógico a lo digital se interesó por el aspecto informático, incluidos los efectos visuales.
Eso lo llevó a aprender a utilizar el lenguaje de programación Python, aunque dice que escribe “scripts bastante mierdas”.
También ha aprovechado su privilegio de actor reconocido para visitar empresas como Google y OpenAI, y hablar con sus ingenieros sobre los trabajos que están haciendo con IA.
Grabó por ocho meses para no plagiar a otros
Affleck reconoce que al saber de la IA generativa, que con unas pocas pulsaciones de teclado genera un video muy realista, primero se asustó sobre lo que podía significar para el futuro del cine, pero luego llegó a la conclusión de que esa tecnología la estaba desarrollando gente que no tenía experiencia en realización cinematográfica ni en cómo se crea una imagen en el mundo real.
De ahí su intención de crear un producto que comprendiera el trabajo del cineasta. Para ello, buscó financiamiento, contrató a grandes ingenieros y creó una base de datos con filmaciones propias hechas durante ocho meses “con muchas cámaras y mucho equipo” para no entrenar la IA con el trabajo de otros.
El resultado fue un producto diseñado para los cineastas, para que tuvieran el control y pudieran sentirse cómodos con la tecnología.
Al final, y sobre la venta a Netflix de InterPositive en marzo, dijo que la transacción no fue por la cifra que se dijo –tampoco ha revelado la cantidad real– y precisó que él no era el único dueño de la empresa.







