Reuters y Afp
Brasilia. El Gobierno brasileño anunció un financiamiento de 18 mil 500 millones de reales (3 mil 660 millones de dólares) destinado a las empresas afectadas por los aranceles estadunidenses, y añadió que los recursos también se destinarán a las afectadas por conflictos internacionales.
En un comunicado, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva indicó que 13 mil 500 millones de reales en créditos procederán del Tesoro, mientras que el banco estatal de desarrollo BNDES aportará los 5 mil millones de reales restantes.
Entra en vigor arancel de EU
El nuevo arancel de Estados Unidos dirigido a Brasil entró en vigor el miércoles, mientras otros socios comerciales de Washington se preparan para una nueva ronda de gravámenes ante el vencimiento esta semana de las medidas arancelarias globales temporales impuestas por el presidente Donald Trump.
El arancel del 25 por ciento a Brasil llega tras una investigación de Estados Unidos, que acusó al gigante latinoamericano de prácticas comerciales desleales.
Esto ha suscitado fuertes críticas, aunque el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, dijo en una rueda de prensa el martes que Brasil buscará resolver el problema mediante negociaciones en lugar de recurrir a represalias.
Varios productos como la carne de res, el café y las piezas de aviones quedarán exentos del gravamen, y aproximadamente la mitad de las exportaciones de Brasil a Estados Unidos seguirán libres de aranceles, estima Valentina Sader, del centro de estudios Atlantic Council.
No obstante, la medida llega en momentos en que Trump renueva su apuesta por utilizar los aranceles como herramienta de presión, lo que despierta temores de represalias y mayores tensiones.
Washington podría estar “utilizando a Brasil como ejemplo para enviar un mensaje más amplio sobre sus prioridades y su enfoque de negociación”, dijo Sader a la AFP.
Si bien la Corte Suprema de Estados Unidos anuló muchos de los aranceles de Trump en febrero, asestando un golpe a su capacidad de imponer nuevos gravámenes a discreción, Washington ha avanzado en la reconstrucción de su agenda comercial recurriendo a otros poderes.
El hecho de que Estados Unidos afirme que los aranceles a Brasil se impusieron porque el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no negoció de buena fe, “refuerza la percepción de que la medida no se dirige únicamente a las prácticas comerciales de Brasil, sino que además tiene un componente político contra el propio Lula”, apuntó Sader.
El gravamen se perfila como un importante punto de conflicto en la campaña hacia las presidenciales de octubre en Brasil.
La Cámara de Comercio Americana para Brasil advirtió recientemente que la medida de Washington afecta a más de 11 mil millones de dólares en exportaciones.
Trump anunció el martes la imposición de nuevos aranceles del 100 por ciento sobre los medicamentos genéricos importados, que entrará en vigor a partir de agosto de 2028, y cuya tasa pasará posteriormente al 200 por ciento en 2029.
Aún falta por venir una ofensiva más amplia, ya que en junio las autoridades propusieron aranceles de entre el 10 y el 12.5 por ciento dirigidos a 60 socios comerciales por presuntos incumplimientos en la lucha contra el trabajo forzoso.
Analistas esperan que los gravámenes vinculados al trabajo forzoso sustituyan al arancel global temporal del 10 por ciento, que expira el viernes, impuesto por Trump tras su revés en la Corte Suprema.
“Esperamos ver alguna acción pronto”, dijo a la televisión CNBC el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
Preocupación por trabajo forzoso
Greer agregó el martes que las nuevas medidas relacionadas con las condiciones laborales abarcarán la mayor parte del comercio estadunidense, aunque podrían reavivar las tensiones comerciales.
El arancel del 10 por ciento afectaría a las importaciones estadunidenses procedentes de socios como Canadá, la Unión Europea (UE), México, Taiwán y el Reino Unido, que se considera que han adoptado algunas medidas contra el trabajo forzoso.
Los productos de más de 40 otros países, como China, India y Japón, se enfrentan a un gravamen del 12.5 por ciento.
La UE ha dicho que los aranceles impuestos por este motivo son “injustificados”.
Un conjunto separado de investigaciones estadunidenses dirigidas a 16 países por exceso de capacidad industrial sigue en curso y podría dar lugar a nuevos aranceles.
Golpe a Canadá
El gobierno estadunidense anunció otros aranceles en los últimos días dirigidos a Canadá, uno de sus principales socios comerciales.
El lunes Ottawa fue objeto de un recargo adicional del 50%, que entrará en vigor dentro de un mes, debido “al trato discriminatorio de Canadá hacia los productos estadunidenses”.
“Es una respuesta a las medidas de represalia” adoptadas por Ottawa tras los primeros aranceles impuestos por Washington en 2025. “Llevamos un año pidiendo a Canadá que los retire, que los modifique, que los ajuste”, justificó el martes Greer.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró el martes que estaba evaluando “todas las opciones” para responder al aumento.
Carney aseguró que había acordado con Trump “intensificar las negociaciones en las próximas dos semanas”.
Estos nuevos aranceles se aplicarán a productos como el vino, los palos de hockey o incluso el cemento, e incluirán los bienes que entren en Estados Unidos bajo el acuerdo norteamericano de libre comercio T-MEC, que los dos países mantienen con México.





