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Río de Janeiro.- El presidente izquierdista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival derechista Flávio Bolsonaro lanzaron este domingo sus campañas con la vista puesta en el electorado que puede decidir unos comicios que se anuncian ajustados: las mujeres.
Los brasileños acudirán a las urnas el 4 de octubre de nuevo muy polarizados y bajo la sombra del presidente estadunidense Donald Trump, que ha respaldado abiertamente a candidatos conservadores en elecciones en Latinoamérica.
Lula, de 80 años, que busca un cuarto mandato no consecutivo, se enfrenta al hijo del ex presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, preso por golpismo.
El izquierdista inició su campaña con un mitin en la cuna de su carrera política, Sao Bernardo do Campo, donde como sindicalista se dirigió a multitudes durante una huelga general en plena dictadura en los años 1970.
El domingo llegó en helicóptero al estadio 1º de Mayo, con las gradas cubiertas por el rojo característico del Partido de los Trabajadores. Unos 20 mil militantes ocupaban el recinto, indicaron los organizadores a la AFP.
“Estuve aquí en el 79. Lula se proyectó como líder con un discurso para el que no tenía ni micrófono, íbamos pasando lo que decía de boca en boca hasta el último compañero”, señaló a la AFP Luiz Turco, dirigente del partido en el estado de Sao Paulo y ex compañero de Lula en el sindicato metalúrgico.
Turco llevaba un sombrero panamá igual que el izquierdista, operado de un carcinoma en la cabeza hace unos meses.





