Ap, Europa Press y Sputnik
El último balance oficial del brote de ébola que azota la República Democrática del Congo (RDC) elevó a 864 los muertos por la enfermedad, así como 2 mil 181 casos confirmados, incluidos 722 pacientes aislados u hospitalizados, informaron ayer autoridades congoleñas.
Funcionarios sanitarios precisaron que actualmente hay 412 personas recuperadas, mientras que la tasa de letalidad se sitúa en 39.6 por ciento y la tasa global de rastreo de contactos (expuestas al virus) es de 66.9 por ciento. De igual manera, agregaron que la provincia de Ituri continúa como el epicentro de la epidemia con 44 nuevos casos confirmados y 20 nuevas recuperaciones.
Asimismo, se registraron al menos una docena de ataques contra instalaciones y trabajadores de salud durante el brote, mientras que los temores por la seguridad restringen la ayuda en la región más afectada, declararon empleados sanitarios.
De acuerdo con el médico Adelard Lufongola, gerente de operaciones de respuesta contra el ébola, las agresiones no se limitan a los grupos sanitarios, sino que también afectan a operarios de primera línea como personal de sepelios. “Los equipos responsables de entierros seguros y dignos han sido amenazados y siguen siendo amenazados en algunos cementerios y dentro de varias comunidades”, explicó en rueda de prensa.
En Ituri, que concentra alrededor de 90 por ciento de todos los casos, se vio en los últimos días a galenos y elementos de ayuda abandonar comunidades remotas y dirigirse a Bunia, dijeron residentes a la Ap.
El ébola, detectado por primera vez en la RDC en 1976, es una enfermedad infecciosa grave transmitida a los humanos por animales salvajes y que se propaga entre personas mediante el contacto con sangre, fluidos corporales u otras secreciones de personas infectadas.





