Fabiola Martínez
Ciudad de México. El PRI busca blindar la elección de su próximo presidente y así “evitar que actores ajenos a la competencia se inmiscuyan en el proceso”, se indica en los “lineamientos para garantizar equidad, neutralidad e imparcialidad” de la contienda, cuya jornada de votación será el 8 de septiembre próximo.
“El Comité Ejecutivo Nacional estima necesario y razonable emitir lineamientos que regulen la participación de los servidores públicos priistas, dirigentes de toda índole, militantes e incluso de toda aquella persona interesada en las actividades inherentes al proceso de renovación de nuestra dirigencia nacional para el periodo estatutario 2019-2023”, se indica en el documento.
En estas normas se hace énfasis también en que los líderes del partido no pueden inclinar la balanza en favor de alguno de los candidatos. Y tampoco se puede hacer uso de recursos públicos o de procedencia ilícita para favorecer o perjudicar a eventuales aspirantes.
A su vez, los contendientes no podrán hacer proselitismo antes de que se abra el proceso para tal fin (del 7 de julio al 4 de septiembre), según el calendario previsto.
Los lineamientos referidos serían aprobados en la sesión del consejo político nacional del próximo viernes 3 de mayo.
El convenio con el Instituto Nacional Electoral, para la firma del convenio de colaboración, sería entre el lunes 6 y el miércoles 8 de mayo y hasta entonces se haría el corte del padrón de afiliados del tricolor.





