Por Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. Actualmente se calcula que en América Latina hay alrededor de 2 millones de niñas, niños y adolescentes cuya madre o padre está encarcelado y se estima que en México la cifra de estos infantes podría llegar a unos 470 mil. En muchas ocasiones estos niños quedan en vulnerabilidad por no tener personas o parientes que cuiden de ellos al perder a uno o dos de sus padres por el encarcelamiento, lo cual los hace víctimas de diversas circunstancias, entre ellas la exclusión social, la estigmatización y los hace proclives a ser enrolados en las filas del crimen organizado.
En vísperas del Día del Niño, defensores de la infancia de diversas países de América Latina y El Caribe anunciaron el ingreso de México a la Plataforma Regional por la defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes con referentes adultos privados de libertad, y denunciaron que en la región los gobiernos carecen de políticas y programas de atención a estos menores.
En conferencia de prensa Alicia Vargas, presidenta del consejo directivo de la Red por la Defensa de la Infancia en México (Redim); Juan Martín Pérez director ejecutivo de la Redim; Andrea Barrios de la Agrupación Artesana de Guatemala y Gonzalo Salles de la Plataforma NNAPEs refirieron que en 2012 el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas puso el tema de los niñas, niños y adolescentes con padres encarcelados en la discusión internacional, a fin de que se tomen medidas para atender a este sector.
En 2013, en la región había aproximadamente un millón 300 mil personas encarceladas y esa cifra aumenta año con año, sobre todo ante el avance de redes criminales ligadas al narcotráfico. Se calcula que entre el 70 y 75 por ciento de esos reclusos son madres o padres que en promedio tienen de 2 a 2.5 hijas o hijos.
Juan Martín Pérez y Gonzalo Salles indicaron que a muchas de las personas que están en prisión, al momento de dictarles la sentencia no se les pregunta si de ellos dependen infantes, y añadieron que de ahí deriva que casi ningún gobierno de la región tenga planes para apoyar a estos niños.
Señalaron que sólo existen algunos esquemas en Uruguay, Guatemala y Chile.





