Néstor Jiménez y Alonso Urrutia
Como primer orador en el Foro América Libre, impulsado por el Partido Acción Nacional (PAN) y con la asistencia de políticos de derecha de distintos países del continente, el ex presidente Felipe Calderón sostuvo que hay una “regreso de la dictadura perfecta”, y aseguró que Morena busca destruir las instituciones para mantenerse en el poder “a toda costa”, así como una intervención de los grupos del narcotráfico en la vida política.
Tras acusar de “fraude a la ley” para darle mayoría al partido guinda, al que señaló de “pagar millones” a la población a cambio de votos, llamó a los partidos a abrirse a la ciudadanía.
El ex presidente no fue incluido en el programa oficial. En el momento en que hizo su aparición en el salón del hotel Marquis de Pase de la Reforma en la Ciudad de México, donde se desarrolla el Foro, inició de inmediato el acto, pese a que no todos los asistentes habían terminado de instalarse en sus asientos. Incluso el dirigente nacional panista, Jorge Romero, aún no arribaba al sitio.
De inmediato, fue anunciado y le cedieron el micrófono, mientras afuera del hotel se desarrollaba una protesta en su contra.
Al citar el libro Cómo muere la democracia, refirió que Levitsky y Ziblatt afirman que la democracia no muere entre tanques, sino “entre aplausos y votos”, ya que hay gobiernos que al llegar al poder debilitan contrapesos para “perseguir y silenciar” a opositores.
Y al reformar la frase de la dictadura perfecta, con la que el escritor Mario Vargas Llosa definió a México en la década de los 90. Aseguró que hoy “parece que estamos regresando a ese escenario de la dictadura perfecta, parece democracia, pero no lo es”.
Luego de catalogar al ex presidente priísta Ernesto Zedillo como “un auténtico demócrata” y destacar las reformas electorales de ese sexenio que antecedieron a la alternancia, indicó que “las instituciones pueden cargar décadas en construirse y muy poco tiempo en destruirse. La ironía y la tragedia es que México está regresando hoy a la dictadura perfecta. Un régimen de partido hegemónico con autoridades electorales sometidas sin un poder judicial independiente y sin garantías sólidas para los derechos humanos”.
Sostuvo que se llegó a ello luego de que Morena, al llegar democráticamente al poder y por “notables errores de la oposición”, pero “entró al gobierno cruzando el puente democrático que construimos los mexicanos y una vez cruzado el puente, lo está dinamitando para que nadie pueda cruzarlo otra vez. Una vez en el poder, Morena se ha dedicado a mantenerlo a toda costa. Centra su acciones en millones de pagos de dinero a los electores bajo cualquier razón”.
Aseguró que en el sexenio pasado se apartaron “guardaditos” para campañas, se redujo el presupuesto de acciones esenciales y se elevó el déficit, “pero el pago electoral seguía multiplicándose”
Calderón, quien ha sido señalado por haber llegado a la presidencia tras un fraude electoral, dijo que “a través de un increíble fraude a la ley, las autoridades electorales ya previamente capturadas, convirtieron el 52 por ciento de los votos en 75 por ciento de los diputados”. Así, el michoacano enlistó su crítica al actual régimen y a la reforma judicial.
Sin mencionar a su ex Secretario de Seguridad, Genaro García Luna, sentenciado en Estados Unidos por vincularse con grupos de la delincuencia, dijo que hay una “expansión del crimen organizado y el narcotráfico y su creciente intervención en la vida política”, la cual ejemplificó con los candidatos asesinados en pasados procesos electorales, así como las acusaciones desde Estados Unidos contra el ex gobernador de Sinaloa.
No se trata “de un problema meramente de drogas, (sino) del riesgo de captura del Estado, que es la verdadera amenaza. El gobierno debe entender que es el crimen organizado y no la oposición en mayor enemigo del pueblo mexicano”.
Para frenar lo que definió como una “maquinaria clientelar” afirmó que solo sería posible con “una participación ciudadana activa, ordenada, organizada y permanente. Esto es la renovación orgánica e institucional de los partidos opositores que necesitan urgentemente nutrirse de ciudadanía. Sin ella no tienen representación ni legitimidad, pero tampoco fuerza, implantación territorial, músculo”.
La libertad política puede ser cancelada por los propios partidos al cerrar sus puertas y “no se puede hacer política desde el teléfono celular o desde la computadora, únicamente”, y exhortó a “ “los partidos guerreros” a moverse. En cuanto concluyó su mensaje, Calderón dejó inmediatamente el salón.







