París. El cambio climático es “uno de los principales peligros” para nuestro patrimonio mundial, como las islas Galápagos de Ecuador, los gorilas de la impenetrable jungla de Bwindi, en Uganda, o la estatua de la Libertad de Nueva York.
Este jueves se divulgo un estudio bajo el título Patrimonio mundial y turismo ante el cambio climático. Realizado conjuntamente por la UNESCO, distintas ONG y otros organismos, el reporte, que se enfocó en 31 sitios naturales y culturales de 29 países, del millar de los inscritos en la lista del Patrimonio mundial, llegó a una conclusión preocupante.
“Todos los sitios estudiados sufren ya ciertos impactos del cambio climático” subraya Adam Markham, uno de los autores del informe y miembro de la ONG Union of concerned scientists (UCS). “El problema ya existe y se va a agravar” enfatizó Markham, estos lugares están confrontados a una serie de fenómenos: derretimiento de los glaciares, fuertes precipitaciones, intensas sequías, añadió.
El informe se centra en sitios que tienen además un gran interés turístico, por ejemplo: Venecia, la estatua de la Libertad, el parque de Yellowstone (EU), las islas Galápagos (Ecuador), Cartagena (Colombia), el parque nacional de Shiretoko (Japón), la zona protegida de Wadi Rum (Jordania) y los lagones de Nueva Caledonia.
El criterio de selección se basó en diversidad geográfica y variedad pero “hay muchos otros sitios vulnerables al cambio climático”, como la Gran Barrera de coral, el Monte Saint Michel en Francia o los Alpes suizos, subraya Adam Markham.
Demasiados turistas
El cambio climático se añade a otros elementos que contribuyen a degradar los sitios, como “el excesivo número de turistas en Venecia o en las islas Galápagos”, las actividades mineras en Nueva Caledonia, la caza furtiva y la creciente presencia humana en la jungla de Bwindi, añade el responsable de la ONG.
Además, en muchos de los casos los impactos del calentamiento amenazan “su excepcional valor” indica este informe.
Si la industria del turismo se ve afectada, las economías de los países que dependen de ella pueden sufrir mucho, afirma. Tal es el caso de Uganda, célebre por los gorilas de montaña que viven en la jungla de Bwindi.
A largo plazo, el alza de las temperaturas reducirá probablemente la superficie de la selva a disposición de los gorilas. También podría elevar la presión humana sobre su hábitat si los campesinos amplían sus cultivos en las zonas que rodean el parque.
Respecto a la estatua de la Libertad, “pese a lo sólida e invulnerable que pueda parecer”, “corre un considerable riesgo” debido al alza del nivel del mar, a las inundaciones costeras y a las tempestades cada vez más violentas causadas por el calentamiento, indica el informe.
Contener el calentamiento por debajo de los dos grados hasta 2050, como prevé el acuerdo de París cerrado en diciembre, es de “una vital importancia para proteger nuestro patrimonio mundial” resume la directora del Centro del Patrimonio mundial, Mechtildd Rössler, citada en un comunicado.
El informe recomienda que el Comité del Patrimonio Mundial tome en cuenta el riesgo de posibles sitios que se degraden por el cambio climático antes de añadirlos a la Lista, según indicó este jueves la UNESCO.





