Reuters
Ottawa. Canadá y Estados Unidos están negociando un posible acuerdo en el que Ottawa atendería una serie de exigencias comerciales del gobierno de Donald Trump a cambio de que Washington retire la amenaza de imponer nuevos aranceles, informó el viernes una fuente.
Trump impuso aranceles a una serie de importaciones canadienses tras volver al poder el año pasado, y en julio anunció gravámenes de 50 por ciento sobre una amplia gama de importaciones que entrarían en vigor el 19 de agosto, a menos que Ottawa atendiera sus reclamaciones.
Como parte del acuerdo propuesto, Canadá eliminaría los aranceles sobre los automóviles estadunidenses, llegaría a un acuerdo sobre la interpretación de Washington respecto a cómo deben asignarse las cuotas lácteas y trataría de que el alcohol estadunidense volviera a las estanterías de las tiendas en las principales provincias canadienses.
A cambio, la parte estadunidense reduciría los aranceles vigentes sobre el acero y el aluminio canadienses, según la fuente, que pidió permanecer en el anonimato debido a la extrema delicadeza de la situación.
No hay garantía de que ambas partes lleguen a un acuerdo, señaló la fuente. Uno de los retos para Ottawa es que no puede ordenar que el alcohol estadunidense vuelva a las estanterías, ya que este asunto es competencia de las provincias.
Canadá comunicó a Estados Unidos que, a menos que ambas partes llegaran a un acuerdo para evitar los aranceles, la capacidad de Ottawa para continuar las negociaciones se vería limitada por la indignación pública y posibles nuevas represalias por parte de las provincias, según la fuente.
Cualquier acuerdo para hacer frente a los posibles nuevos aranceles formaría parte de una revisión más amplia del pacto comercial tripartito entre Estados Unidos, México y Canadá, que debía haberse completado pero que ahora parece que se prolongará hasta el próximo año.
La oficina del ministro federal canadiense Dominic LeBlanc, responsable de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, se negó a hacer comentarios, al igual que la oficina del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.





