Jorge Torres
“Una de las razones porque decidí participar en esta contienda fue para poder ir rompiendo ciertos prejuicios y estereotipos, pues pareciera que estos cargos no son dignos de mujeres, pero sobre todo de mujeres indígenas”, manifestó Maribel Zúñiga Martínez, mujer de origen indígena de la comunidad de Quelabitab Cuaresma, perteneciente al municipio de Tanlajás, quien, gracias al apoyo de pueblos y comunidades indígenas de la Huasteca potosina que impulsan su candidatura, decidió contender para el puesto de presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).
Fue el pasado lunes cuando Maribel se entrevistó con las diputadas integrantes de la Comisión de Derechos Humanos, Equidad y Género del Congreso del Estado, responsable del proceso de renovación de la CEDH, a quienes les dejó un mensaje claro: “No votar por el silencio, sino por la dignidad de las personas”, y lo hizo vistiendo la indumentaria tradicional.
“Yo pertenezco a una comunidad Tének y soy hablante de la lengua originaria, estas comunidades conocen el trabajo que he venido desarrollando en diferentes espacios, desde la cuestión institucional, pues he estado en instituciones, también he trabajado de manera directa con la comunidades; fue a raíz de eso que surgió la propuesta de las comunidades y decidí aceptar, pues creo tenemos la probabilidad de llegar a esta posición en la Comisión”, expuso.
Destacó que su candidatura busca dejar atrás los prejuicios, pues, aunque sí ha habido mujeres en algún cargo, no habido indígenas, por ello, puntualizó, la intención también es combatir la discriminación y poder coadyuvar de manera directa con las comunidades indígenas: “hablo de las mujeres, personas con discapacidad, adultos mayores, menores de edad, que son grupos que hay en las comunidades indígenas que sufren violaciones a sus derechos humanos”, por ello, y a pesar de los intereses que se mueven en torno a esta elección, dijo confiar en que los diputados van a votar con conciencia para elegir bien a quien tome esta responsabilidad: “yo lo dejo en la mesa, se lo dejo a ellos sobre cuál vaya a ser su voto y decisión”, añadió.
De la misma forma, detalló que dentro de su plan de trabajo hay un enfoque de derechos humanos con perspectiva intercultural, que no sólo tiene que ver con el trabajo directo con las comunidades indígenas, sino con todas las personas, sin importar su condición, una tarea que, recalcó, es importante, pues a pesar de los esfuerzos realizados, aún falta proteger los derechos humanos de manera más decidida: “hay todavía mucho por hacer, se ha hecho un gran esfuerzo pero exige todavía mayor contudencia”, concluyó.





