Alejandro Alegría 

Ciudad de México. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) acordaron tomar medidas para hacer frente a la reforma fiscal de Estados Unidos y coincidieron en que México debe ser prudente, pues no se puede reducir impuestos a costa de elevar la deuda pública.

El líder del organismo cúpula, Juan Pablo Castañón, y el titular de la dependencia, José Antonio González Anaya, se reunieron hoy para comenzar a definir las acciones para contrarrestar los efectos del nuevo diseño fiscal del país vecino del norte, que además de reducir a 21 por ciento la tasa corporativa, plantea una exención fiscal de 20 por ciento sobre sus utilidades a empresas, entre otros estímulos.

En el encuentro acordaron tomar medidas, pero subrayaron que estas deben ser prudentes, pues México “no puede reducir impuestos a costa de elevar los niveles de endeudamiento público.”

El CCE informó que se crearán tres mesas de trabajo para dar seguimiento al impacto de la reforma fiscal estadunidense. En la primera se busca acordar las acciones que impulsen el ámbito financiero; la segunda, acciones de corte fiscal que promuevan la inversión, mientras que abordará la última las medidas económicas para aligerar la carga administrativa de las empresas.

El organismo destacó que la premisa de las mesas es mantener un sano balance fiscal y no incrementar la deuda en el país, pues entre las prioridades del manejo macroeconómico del país incluye la estabilidad de las finanzas públicas para lograr el superávit fiscal previsto para 2018 y se controle la inflación. Además, pidió pidió trabajar en una mayor eficiencia en el gasto público y de reducir el gasto corriente del gobierno.

Reloj Actual - Hora Centro de México