Mérida. La Noche Blanca, Arte a tope, dio inusitada vida a calles, parques, galerías y a numerosos rincones del centro histórico de esta ciudad capital.
Al amparo de la luna llena, la sexta edición de la fiesta de la cultura, organizada por el ayuntamiento de Mérida, atrajo a miles de meridanos y visitantes que disfrutaron de un amplio programa artístico y que comenzó a las 19:30 horas de la noche del sábado para culminar a las 2 de la madrugada del domingo.
En su intervención, el alcalde de Mérida, Mauricio Vila Dosal, enfatizó: “Hoy es una noche de arte a tope. Por sexta ocasión la comunidad artística y el ayuntamiento articulamos esfuerzos para presentar arte y cultura en una noche que se ha convertido en referente de Mérida porque ninguna otra ciudad del país tiene un evento similar.
Precisó la amplia oferta cultural con más de 170 actividades en 65 foros y la participación de más de 600 artistas, lo que convierte al centro histórico en un gran festival, donde los protagonistas son los ciudadanos y nuestra cultura.
Señaló que el lema de la Noche Blanca, Arte a tope, se debe a que desde las 19:30 de la noche hasta las 2 de la mañana, todos los rincones del centro histórico son espacios para alguna manifestación del arte, desde rap hasta teatro regional, títeres, arte callejero, música, artes plásticas, literatura.
Ritmo, alegría y arte fueron el distintivo de la jornada, aunque también hubo momentos de tranquilidad y respeto, como se observó en los recorridos guiados por el Cementerio General.
En este lugar, patrimonio cultural de Mérida, también se congregaron cientos de personas para disfrutar la fresca noche al amparo de la luna llena y conocer un poco más de su historia.
Yahvé Alonzo Worbis, trabajador municipal, fue el encargado de la narración en el paseo guiado. De manera amena relató anécdotas y datos históricos, sucesos curiosos, hechos trágicos y tantas historias que albergan los mausoleos, muchos de ellos con esculturas que son verdaderas obras de arte construidas con mármoles europeos. Cientos de meridanos y visitantes conocieron más a fondo la riqueza arquitectónica del lugar.
Los visitantes no desaprovecharon la oportunidad para tomar fotografías de los mausoleos, esculturas de ángeles y en general del inesperado movimiento en el cementerio.
Felipe Carrillo Puerto –ex gobernador socialista de Yucatán de 1922 a 1924, y asesinado por las fuerzas conservadoras de la entidad- y Alma Reed (periodista estadunidense y amante de Carrillo Puerto), dos de los más célebres que yacen en el panteón “revivieron” en el espectáculo teatral “Elevo mi espíritu para que llegue al tuyo y se estrechen mucho más”, que bajo la dirección de Ligia Aguilar se presentó en la explanada principal del lugar.
El ir y venir de la gente en el Cementerio General fue constante desde las 20:00 horas, tiempo del primer recorrido, hasta pasada la media noche. Hubo espacio también para el cine mórbido, con proyecciones de cortometrajes mexicanos y el largometraje México Bárbaro.
La Noche Blanca también tuvo cabida para ritmos latinos, trova yucateca, salsa, pasos dobles, jazz, arpa, guitarra, hip hop y hasta la música insólita del serrucho. Fue una auténtica fiesta en la que no podía faltar la música, con ritmos y manifestaciones tan diferentes como atractivas.





