Armando G. Tejeda

Madrid. La revuelta de los llamados “chalecos amarillos” se extendió desde París al resto de puntos fronterizos de Francia, incluida España, donde centenares de manifestantes bloquearon de forma indefinida el paso fronterizo de los Pirineos, en concreto en la localidad vascofrancesa de Irún. Además se registraron en varias ciudades españolas concentraciones minoritarias en solidaridad con el movimiento popular, que tuvieron escasa afluencia porque fueron convocadas por agrupaciones de extrema derecha que apenas lograron congregar a menos de 50 personas en Madrid, Valencia, Santander y Barcelona, entre otras.

El impuesto a los carburantes propuesto por el gobierno francés de Emmanuel Macron provocó una de las movilizaciones populares más intensas y masivas de las últimas décadas en Europa. Los llamados “chalecos amarillos” pretenden echar atrás las numerosas reformas que les afectan sobre todo a los taxistas y transportistas, para lo que se han movilizado teniendo como epicentro la capital francesa.

Pero la protesta se extendió a algunos puntos fronterizos, sobre todo a la frontera con España, donde en la zona de Irún se interrumpió el tráfico en los puntos de ida y vuelta y además de forma indefinida. La policía local informó que la frontera permanecerá cerrada al tráfico de vehículos pesados debido a las movilizaciones de protestas de los ‘chalecos amarillos’, lo que ha originado grandes retenciones de tráfico. Los manifestantes anunciaron que la movilización continuará hasta que el gobierno francés no rectifique en su programa de reformas.

Además, en otros puntos la geografía española, los grupos de extrema derecha de Hogar Social Madrid, España 2000 y Falange Española intentaron apropiarse del símbolo de la protesta social francesa y convocaron a sendas manifestaciones de apoyo en varias ciudades españoles, entre ellas Madrid, Valencia, Santander, Granada, Bilbao, Barcelona, Sevilla, Málaga y Cadiz. Sin embargo, la respuesta social fue escasa y en cada una de ellas ni siquiera se superaron las 50 personas.

Más de 950 personas fueron arrestadas este sábado en Francia en las protestas de los chalecos amarillos; en París se detuvieron a 651. Manifestantes, algunos ataviados con los chalecos amarillos, intentaron incendiar la fachada del Drugstore Publicis, un establecimiento comercial de lujo ubicado en la avenida de los Campos Elíseos; además en calles adyacentes al Arco del Triunfo, algunos coches fueron quemados. El movimiento se opone al aumento del precio del combustible, así como el de los impuestos en general.

 

Protesta independentista en Cataluña

Mientras tanto, en Cataluña, los autodenominados Comités de Defensa de República (CDRs), formados por militantes y simpatizantes del independentismo radical, decidieron bloquear varias carreteras y aumentar la presión social en las principales calles de la comunidad autónoma en protesta por la actuación de la policía autonómica en las últimas protestas llevadas a cabo contra formaciones españolistas. Los CDR´s protagonizaron la semana pasada varios actos en los que intentaron impedir actos proselitistas de formaciones políticas no independentistas o concentraciones de agrupaciones de extrema derecha por la unidad de España, pero la policía autonómica decidió actuar con contundencia ante la violencia desatada por un grupo de manifestantes.

Un sector del independentismo catalán, sobre todo el más vinculado a los anticapitalistas de la Candidatura de Unitat Popular (CUP) exigen la dimisión inmediata del consejero de Interior, Miquel Buch, y que la policía catalana no intervenga en sus actos de boicot al resto de formaciones políticas que no defienden la independencia.

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