Santiago. Convertido en una moneda de cambio sobre avances y retrocesos en el programa de reformas del gobierno de Michelle Bachelet, el aborto terapéutico comenzó su larga marcha hacia una aprobación aún dudosa.
El lunes en una sesión de la comisión de Salud del Senado se decidió votar en una instancia muy preliminar, el proyecto que despenaliza la interrupción del embarazo en tres causales, pese a las veladas pero frecuentes amenazas de la jerarquía católica.
La resolución se tomó a raíz de la solicitud hecha por el conservador Francisco Chahuán quien intentó postergarla para noviembre, después de las elecciones municipales del próximo mes, esperando un mal resultado de la Democracia Cristiana y con eso obtener respaldo en el sector mas derechista de esa colectividad.
En todo caso, hay mucho trecho por delante, al margen de consolidar positivamente la recomendación de la comisión a la sala, que deberá, en las próximas semanas, aprobar o rechazar la idea de legislar sobre el tema, que previamente será visto en la comisión de Constitución de la cámara alta, para ir a la sala del Senado y recién allí iniciar la tramitación en particular, dando forma a sus diferentes artículos, uno por uno.Eso siempre y cuando se parta por aprobar la idea de legislar.
Los parlamentarios de la Nueva Mayoría que integran la comisión, Guido Girardi (PPD), Fulvio Rossi (PS) y su presidenta Carolina Goic (DC), tienen mayoría. “Me parece que ya es momento de votar el proyecto (…) parte de la programación que hemos hecho y que ha hecho el gobierno, es que esto pueda completar su tramitación dentro del año legislativo, eso es el 31 de enero de 2017”, resaltó la democristiana Goic.
“La parte de las audiencias con diversos sectores debe concluir porque ya hay una muestra representativa de todas las opiniones en la sociedad que han tenido oportunidad de exponer su punto de vista y llega el momento de que es necesario de asumir nuestra responsabilidad”, apuntó el socialista Rossi.
“Nosotros considerábamos que había un grupo muy importante de personas y organizaciones que pidieron en tiempo y forma ser escuchadas por la comisión en audiencia y nosotros hemos logrado a lo menos que el proyecto pase a la comisión de Constitución, previo a que pase a la sala”, se consoló Chahúan.
Cifras más o menos oficiales indican que el país tiene una tasa de natalidad anual de 250 mil alumbramientos y entre 25 mil y 40 mil abortos clandestinos, con una alta tasa de mortalidad de las embarazadas que no ha sido cuantificada seriamente, según organismos médicos.





