Por Enrique Gutiérrez, corresponsal
Santiago. Mientras los más obstinados empresarios involucrados en el menguante negocio de la educación, con la indisimulada ayuda de la jerarquía católica, luchan por mantenerlo, les llegó un inesperado desmentido a sus supuestos méritos, de parte de la conservadora ODCE.
Los estudiantes locales tienen el peor desempeño en educación de todos los países integrantes de la organización después de Bulgaria, Rumania y México.
De acuerdo con el estudio, los jóvenes chilenos cuentan con un bajo nivel de conocimientos, ya que casi el 25 por ciento de los alumnos de 15 años, carece de las aptitudes y competencias necesarias para resolver ejercicios básicos de lectura, matemáticas y ciencias.
La Unicef califica estos resultados como “particularmente alarmantes”, y hace ver que “muy pocos países han conseguido reducir la diferencia de éxito y el número de alumnos con dificultades de lectura”.
El académico del Instituto de Investigación y Desarrollo Educacional de la U. de Talca, Sebastián Donoso, advierte que estos resultados demuestran que no sólo la educación pública es la que obtiene malos resultados, como se suele pensar. “El informe muestra que Chile educa mal a su gente, que el nivel deficiente es generalizado, unos están menos mal que otros, y ése se siente feliz, pero no se da cuenta lo mal que está hasta cuando compite a nivel internacional”, señala.
En tanto, el rector de la Universidad Católica (UC), Ignacio Sánchez, dijo que la proposición del Ejecutivo, se centra en destacar el rol de las universidades estatales, lo que refleja “una propuesta extremadamente estatista de la educación, por lo que no podemos aceptarla”.
Clama esa casa de estudios superiores “la libertad institucional, de manera que cada institución se desarrolle” a su leal saber y entender, además de que incluye sugerencias para resguardar la autonomía en la superintendencia y en la acreditación.
La U. Católica recuerda que actualmente “cuatro quintos de la educación superior son de carácter privado”. Y en tal escenario, asegura, (aunque el Estado debe apoyar el desarrollo de sus planteles), que “esto no puede ser a expensas de dañar al resto del sistema universitario de carácter público”.
Por lo mismo, el texto firmado por el rector Sánchez advierte que en las minutas en discusión, “desconocen” el aporte que hacen privadas como la UC de Valparaíso, UC del Norte, UC del Maule, UC Santísima Concepción, UC de Temuco, U. Austral, U. Santa María y U. de Concepción, “que aportan más del 50 por ciento de los bienes públicos en docencia de estudiantes vulnerables, investigación, formación avanzada de doctorado y compromiso con las comunidades”.
Acusa además que “a la vez segregan, discriminan y desconocen la realidad de la construcción del sistema de educación superior”.





