Múnich. La fiesta del Bayern Múnich por el cuarto título consecutivo en la Liga alemana de fútbol tuvo un final abrupto cuando cientos de hinchas invadieron la cancha en donde celebraban los jugadores y el técnico Josep Guardiola.
La invasión obligó a todo el plantel a marcharse rápidamente a los vestuarios del Allianz Arena, cuyo acceso fue bloqueado por el personal de seguridad, mientras se pedía orden a los hinchas por la megafonía del estadio.
El incidente opacó la despedida de Guardiola, que hoy disputó su último partido en Múnich con el Bayern ya campeón venciendo por un anecdótico 3-1 al colista Hannover.
Antes de la invasión, los jugadores y el técnico recibieron los premios por la cuarta Liga consecutiva, un éxito inédito en la historia de la Bundesliga, y cumplieron con la tradición de “bañarse” unos a otros con grandes jarras de cerveza.
Guardiola disputará su último partido con el Bayern el sábado próximo en la final de la Copa Alemana con el Borussia Dortmund para luego marcharse al Manchester City inglés.





