Por Carlos Águila Arreola, corresponsal
Cancún. Un mes después que se descubrió un derrame de diésel en la zona de El Embarcadero, bajo el puente Calinda de la Zona Hotelera, la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente (Asea) clausuró las tres bombas despachadoras de la única estación despachadora de combustible para embarcaciones en la zona de playas.
El argumento, que se lee en un documento que se entregó al personal y que fue mostrado a La Jornada, señala que la clausura obedece “por el peligro que representan las terminales al no contar con medidas de seguridad”, lo que pone en riesgo los trabajos de remodelación que se realizan en el lugar.
El 22 de marzo pasado, turistas y residentes denunciaron en redes sociales una fuga de combustible en la zona, ubicada entre la playa del hotel Calinda y la laguna Nichupté, a un costado donde se ubica el “Teatro de Cancún”, a la altura del kilómetro 4 del bulevar Kukulcán, donde durante varios días se vio una mancha de diésel.
Días después de la denuncia, las autoridades de Protección Civil de Benito Juárez acudieron a clausurar las tres bombas despachadoras de la firma Cualli con número 7947 (las tres), ubicadas en las inmediaciones del mítico puente Calinda.
Los sellos de clausura y los listones rojo con amarillo en señal de restricción para el personal y gente ajena, colocados por las autoridades municipales, quedaron nulos luego que personal de la Asea realizó una inspección, tomó muestras y colocó los sellos de la dependencia federal.
El sello enuncia que el motivo de la clausura está apegado al Capítulo V, artículo 22 de la Ley de Seguridad Industrial: “(…) cuando alguna obra o instalación represente un riesgo crítico en materia de seguridad industrial, operativa o de protección al medio ambiente (…)”.
Y continúa que “la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente podrá ordenar cualquiera de las siguientes medidas de seguridad: suspender trabajos relacionados con la construcción de obras e instalaciones, y la clausura temporal, total o parcial de obras, instalaciones o sistemas”, precepto que finalmente se aplicó.
En tanto, desde hace un mes, lanchas, barcos, yates y otras embarcaciones marítimas cargan combustible en la gasolinería que está en el muelle de Ultramar de Puerto Juárez, a una distancia aproximada de ocho kilómetros en línea recta sobre la franja costa de Cancún.





