Ciudad de México. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación a los gobernadores de los estados de Puebla, Rafael Moreno Valle, e Hidalgo, Omar Fayad Meneses, por violaciones a los derechos humanos de una mujer indígena náhuatl y de su hija recién nacida, quien finalmente perdió la vida luego de nacer.
En la recomendación 58/2016 señala que los hechos ocurrieron en los Hospitales Integral de Pahuatlán de Valle, Puebla, y General de Tulancingo, Hidalgo, dependientes de la Secretaría de Salud de cada entidad federativa.
La CNDH constató responsabilidad de diversos médicos del nosocomio hidalguense, por la inadecuada vigilancia y dilación en la resolución obstétrica de practicar una operación cesárea a la víctima de 21 años de edad, que presentaba 31 semanas de embarazo, lo que desencadenó complicaciones en el estado clínico del producto en gestación y su muerte.
De acuerdo a la recomendación, el 6 de septiembre de 2015, la víctima acudió al Hospital Integral de Puebla, porque su bebé estaba a punto de nacer. Allí, un servidor público le comunicó que sería conducida al Hospital General de Huauchinango, porque no se contaba con “ginecólogo, anestesiólogo ni pediatra”. Sin embargo, el traslado no se realizó por no existir las condiciones materiales ni de personal para llevarlo a cabo.
Un día después, la víctima llegó por su cuenta al Hospital General de Hidalgo, donde fue internada y dio a luz una niña que presentó complicaciones que le produjeron inestabilidad cardiorrespiratoria y la muerte; además, se determinó que a la paciente se le colocó el DIU (dispositivo intrauterino, método de planificación familiar temporal), sin su consentimiento informado, lo que constituye un acto de violencia obstétrica y una afectación a su derecho a la libertad y autonomía reproductiva.
La CNDH pidió a los mandatarios estatales proveer a las unidades hospitalarias citadas de todo el personal y equipo necesario, además de que se repare el daño a las víctimas, que incluya compensación y rehabilitación; se otorgue atención médica de seguimiento a la mujer y su esposo en el Hospital General de Tulancingo o algún otro centro de atención médica perteneciente a la Secretaría de Salud del estado de Hidalgo, entre otras solicitudes.
Asimismo, se les pide colaborar con la CNDH en el procedimiento administrativo que se inicie contra los médicos involucrados en el hospital de Hidalgo, y participen en las investigaciones derivadas ante la Procuraduría General de Justicia del estado y se inscriba a las víctimas en el Registro Estatal de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral en esa entidad.





