Por Ap y Dpa
Tokio. La coalición gobernante de Japón era la clara ganadora de las elecciones parlamentarias del domingo, de acuerdo con reportes de la prensa local, lo que allana el camino para que el primer ministro Shinzo Abe siga con sus políticas para reanimar la economía y abre la posibilidad de cambiar la Constitución pacifista del país.
Los principales noticieros y la agencia de noticias Kyodo citaban sus encuestas de salida e informaban casi tan pronto como terminó la votación que la coalición gobernante, encabezada por el Partido Liberal Democrático de Abe, mantenía su mayoría y aumentaba su número de asientos.
La mitad de los asientos de la Cámara Alta estaban en juego. No había posibilidad de cambio de poder debido a que la coalición gobernante controla la cámara baja, pero la votación fue clave para medir el apoyo que tiene la coalición de Abe. La oposición había pedido a los votantes manifestar su voto rechazando la propuesta del primer ministro para que Japón tenga un papel militar más asertivo.
“Eso es muy peligroso, y puede conducir a Japón a una guerra con otras naciones y volverse una nación sin libertades”, dijo el músico Yuriko Keino, quien vive en Tokio. “Todos debemos levantar nuestras voces y unirnos para proteger la paz y la libertad”.
Con sus políticas pro-empresariales, los liberales demócratas han gobernado Japón prácticamente desde la Segunda Guerra Mundial, y hasta hace poco disfrutaban de fuerte apoyo en las zonas rurales. Los pocos años que la oposición mantuvo en el poder coincidieron con el terremoto y los desastres nucleares que devastaron el noreste del país en 2011. La oposición, sin embargo, cayó en desgracia después de haber sido fuertemente criticada por sus esfuerzos de reconstrucción.
Durante la campaña electoral, Abe apenas tocó el controvertido tema de una reforma constitucional, sino que se centró en presentarse como saneador de la economía japonesa.
En un intento de parar a Abe e impedir una reforma de la Constitución, el Partido Democrático de Japón (PDJ), el mayor de la oposición, y los comunistas concurrieron a las elecciones con candidatos comunes. Sin embargo, las encuestas vaticinaban una derrota del PDJ.





