Ernesto Robles Álvarez, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionistas Inmobiliarios (AMPI), lamentó que, debido a los cobros de gestoría que imponía el ayuntamiento de la capital potosina, tres de las siete plazas comerciales que tenían proyectado instalarse en la ciudad prefirieron no aceptar.
Refirió que la alcaldía solicitaba a las plazas comerciales locales a cambio de los permisos que requerían para su operación, así que ahora AMPI se mantiene en negociaciones para conseguir que lleguen al menos cuatro plazas de las que se tenían proyectadas.
Detalló que las inversiones que se cancelaron lo hicieron bajo el argumento de que no contaban con los recursos necesarios para cubrir el “costo de gestión” que impuso el ayuntamiento, y, aunque indicó que no es la primera administración que hace este tipo de cobros, es algo que no se debe hacer.
(Con información de Pulso)





