Carlos Figueroa, corresponsal
Nuevo Laredo, Tamps. La estación Sánchez, en el poniente de Nuevo Laredo, enfrenta un serio colapso operativo debido a la actualización del sistema de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), que ha dejado a más de 400 vagones de ferrocarril varados desde el inicio de la semana. La parálisis en la aduana afecta gravemente el flujo de mercancías hacia Estados Unidos.
De acuerdo con la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo, al menos 54 agentes han visto detenidas sus mercancías por la falta de documentación, lo que obstaculiza los trámites necesarios para la exportación. Este retraso también genera un congestionamiento masivo en el cruce ferroviario, afectando las operaciones diarias de comercio exterior.
El presidente de la Asociación, Iñaky Zaragoza, destacó que, a pesar de los esfuerzos conjuntos entre transportistas y agentes aduanales, el impacto sigue siendo considerable. Ayer se logró reducir el número de vehículos varados de 400 a menos de 200, aunque la situación continúa siendo crítica.
Zaragoza explicó que se prevé que el mantenimiento al sistema de desaduanización duré hasta el sábado, lo que implica que las operaciones seguirán lentas hasta entonces. “Estamos trabajando para aliviar el impacto y agilizar los trámites, pero aún nos esperan días difíciles”, señaló.
La ANAM, que había advertido sobre la intervención en la Ventanilla Única de Comercio Exterior, aseguró que los trabajos traerán mejoras a largo plazo en los tiempos de prevalidación. En tanto, la aduana de Nuevo Laredo sigue luchando para mantener el flujo de exportación en medio de esta crisis.





