Fernando Camacho Servín
Ciudad de México. Dos de las víctimas que participaron el miércoles en la toma del edificio de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ubicado en el Centro Histórico dijeron que han recibido asesoría jurídica y apoyo del organismo autónomo durante el desplazamiento forzado que padecen.
En conferencia de prensa, Silvia Castillo, madre de un joven asesinado en San Luis Potosí en 2019, y Marcela Alemán, madre de una niña agredida sexualmente en 2017 en esa misma entidad, comentaron que la comisión ha empezado a atender sus peticiones, aunque ello apenas es el inicio de un proceso de acercamiento que llevará más tiempo.
Ambas aclararon que no recibieron recursos económicos por parte de la CNDH y que entre sus principales exigencias se encuentra que los agresores de sus seres queridos sean juzgados y sancionados conforme a derecho, para que sus actos no queden en la impunidad.
Castillo reconoció el trabajo de la titular de la Subdirección de Atención al Público de la CNDH, Tania Flores Meza —a quien incluso dio un abrazo—, aunque admitió que en un primer momento no creía en ella, por la revictimización que ha sufrido en otros organismos.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de que se ordene el desalojo de las manifestantes, la funcionaria comentó que esa posibilidad está descartada, porque la prioridad del organismo no es retomar la sede, sino atender a las víctimas.
Por otro lado, Flores Meza informó que la CNDH ha instalado unidades móviles de recepción de quejas, las cuales funcionan en un horario de 9:00 a 19:30 horas, y se ubican en Plaza Tlaxcoaque, Fray Servando Teresa de Mier, Centro Histórico.
Alemán agradeció el apoyo que se le ha dado para traer a sus hijas y señaló que “esta vez me daré la oportunidad de seguir creyendo (en las instituciones gubernamentales), pero esto ya no puede seguir pasando, por humanidad”.
Sin embargo, las dos mujeres denunciaron que un servidor público de la CNDH apellidado Vega las ha tratado mal y revictimizado en diversas ocasiones —lo cual incluso tuvo que ver en la toma del edificio del Centro Histórico—, por lo que pidieron que se le investigue y sancione.
Aunque Castillo agradeció el apoyo de los grupos feministas que el viernes reforzaron la toma del inmueble de República de Cuba 60, manifestó qué hay una mujer que actualmente participa en la toma que le solicitó que diga cosas de las cuales ella no quiere hablar, aunque después se negó a entrar en detalles sobre ese tema.
Unos minutos después de concluida la rueda de prensa convocada por la CNDH, los colectivos feministas que permanecen dentro del edificio del Centro Histórico llamaron a los medios informativos para hacer una denuncia, pero el acto aún no ha iniciado.
Antes de llamar a dicha conferencia, las activistas explicaron en diversos mensajes hechos llegar a este diario que “la CNDH fue tomada por feministas organizadas”, acompañadas en el lugar por niños y madres de víctimas, por lo que “cualquier acto de represión significaría atacar, criminalizar y violentar a los infantes y personas mayores que están con nosotras”.
“Quieren venir a violentarnos y reprimirnos, pero aún tenemos niños y personas mayores así como madres de víctimas”, dijeron.
“La CNDH quiere deslindarse de que las víctimas no están con nosotras y han dado a entender que tenemos hombres aquí adentro, es decir para hacer uso de la fuerza y violencia para con nosotras”, explicaron.





