José Antonio Román
Ciudad de México. A pesar de que las personas con Síndrome de Down han aumentado su esperanza de vida, en algunos casos hasta los 70 años de edad, la discriminación que vive éstas personas y sus familias “es una constante”, lamentó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Esta discriminación, agregó, les impide disfrutar de sus derechos con plenitud, tales como el derecho a la educación, a trabajar en entornos inclusivos y con los ajustes razonables necesarios, así como a disfrutar del esparcimiento, el ocio y la recreación en igualdad de condiciones con las demás personas.
Con motivo del “Día Mundial del Síndrome de Down”, el organismo nacional instó a los diferentes sectores involucrados en la inclusión de las personas con este trastorno genético, a reforzar las acciones de toma de conciencia, a fin de eliminar de manera progresiva las barreras culturales, actitudinales, de información y de comunicación que limitan su desarrollo con plenitud y el ejercicio efectivo de sus derechos humanos.
De manera específica, la CNDH destacó la necesidad de armonizar la legislación para que existan esquemas que aseguren a las personas con Síndrome de Down su reconocimiento como iguales ante la ley, respetando la libertad de tomar sus propias decisiones con los apoyos necesarios para lograrlo y la posibilidad para participar en la vida política, sin invasión de su autonomía.
Fue en diciembre de 2011, cuando la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas designó el día 21 de marzo como el Día Mundial del Síndrome de Down, a fin de generar conciencia en la sociedad sobre las capacidades y las aportaciones de las personas con Síndrome de Down, además de reconocer su valía y su dignidad en igualdad de condiciones.





