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La Haya. La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, siglas en inglés) anunció hoy haber encontrado evidencias de que se utilizó gas cloro en el ataque de abril pasado en la ciudad siria de Douma.
En un informe preliminar, la agencia vigilante de armas químicas indicó que sus expertos encontraron “varios productos químicos orgánicos clorados”, pero que no había evidencia de agentes neurotóxicos, precisando que el reporte se basa en testimonios oculares y muestras recopiladas en el lugar del ataque.
Decenas de civiles murieron en ese ataque en Douma, que estaba controlada por los rebeldes en la región de Ghouta Oriental, cercana a Damasco, y mientras la oposición armada acusó al ejército sirio de lanzar un ataque químico, el gobierno del presidente Bashar al-Assad lo negó.
Sin embargo, más tarde aviones de guerra estadunidenses, británicos y franceses bombardearon objetivos militares del régimen sirio.
La OPCW envió una misión de expertos a Douma aproximadamente una semana después y los médicos en la ciudad informaron que el día 7 de abril más de 500 personas fueron trasladadas a centros médicos con síntomas que sugerían la exposición a un agente químico.
Los equipos de rescate reportaron haber percibido un fuerte olor a cloro en el aire ese mismo día. Así, los especialistas comenzaron su trabajo de investigación en el terreno, donde hallaron dos muestras de cilindros de gas que dieron positivo a cloro.
En su informe, la organización señaló que además de los residuos explosivos, fueron encontrados varios productos químicos clorados en muestras recopiladas en dos sitios, pero aseguró que su investigación continuará para establecer la importancia de los actuales resultados y sacar conclusiones finales.
El asedio militar del gobierno sirio se prolongó cinco años de Ghouta Oriental, una región agrícola fuera de la capital donde vivían al menos 265 mil civiles, por lo que fue el más largo en la historia moderna.
Llegó a su fin en abril, después de una ofensiva de dos meses por parte de las fuerzas progubernamentales, respaldadas por ataques aéreos rusos, una campaña que según reportes dejó más de mil 700 muertos.





