Por Alonso Urrutia

Ciudad de México. Durante la continuación del Foro sobre Información y Corrupción que organiza el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, con el tema “¿La mordida en el businnes Plan?, empresarios y constructores denunciaron que la corrupción es consustancial a la creación de un nuevo negocio o a la realización de obra pública. A mayor regulación, dijo Francisco Mijares, presidente de la Asociación Mexicana de restaurantes, mayor corrupción.

En este marco, Alberto Saracho, director de la Fundación Idea dijo que un estudio reciente que realizaron, arrojó que al menos el 30 por ciento de las empresas han recurrido alguna vez a una práctica de corrupción, no sólo con el sector público sino también, por ejemplo, para colocar su producto en una cadena de autoservicio o lograr un contrato para suministrar la pintura a un gran desarrollador inmobiliario.

Otro dato relevante que se desprendió del análisis es que una de cada cinco empresas tuvieron que recurrir al soborno para facilitar trámites o recibir licencias para emprender un negocio. Subrayó que la excesiva regulación favorece que los negocios sean presas de los distintos niveles de gobierno y citó el caso e Protección civil, donde a nivel federal puede exigirse ciertos requisitos, el estado impone algunos más y el municipio los incrementa, lo que en los hechos incrementa los costos de operación de los negocios, porque se acude a sobornos.

El tema fue retomado también por el secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Salomón Chertorivski reconoció que está claro que sí hay funcionarios corruptos, pero a la par hay un negocio que se presta a negociar estos términos. Reconoció que la corrupción repercute con mayor impacto en los pequeños y medianos negocios. En ocasiones, en el “afán de meter un cuadrado en un círculo o agilizar los trámites, se incurre en estas prácticas para obtener licencias u otros trámites.

Para el actual responsable de la dirección general de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Juan Paratore, en México construcción de obra pública es sinónimo de corrupción y por ende es un problema que necesitamos abatir. Lamentó que haya posturas desde el gobierno que estimen que la corrupción es un fenómeno cultural, “al menos no es mi cultura, ni la de mucha gente”.

Censuró que la autoridad imponga una gran cantidad de trámites que lo único que hacen es orillar a las prácticas de corrupción para poder cumplir con los requisitos. La mayoría de las regulaciones es para imponer mayores candados y complicarle aún más a vida a quien quiere emprender un negocio o hacer obra pública.

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