Ciudad de México. A poco más de dos semanas de que la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México deba presentar su nueva constitución para la capital del país, la Arquidiócesis de México criticó algunos de los acuerdos tomados en esta deliberación y aseguró que se “castigará en las urnas a una izquierda corrupta, decadente y depredadora de los valores morales y familiares”.
En la editorial del semanario Desde la fe aseguró que “la materia de la Asamblea Constituyente sirve a intereses impuestos desde la ONU”, lo que calificó como una nueva colonización ideológica”, la cual “no obedece al poder soberano otorgado por los votantes”.
Aseguró que en muchas determinaciones han prevalecido la “mezquindad, injusticia, imposición e individualismo” y lamentó que exista una “obsesión criminal por el aborto” y un interés por la “destrucción de la familia y sus valores”, así como la “imposición de la perversa y antinatural ideología de género”.
Dijo que todo esto es una “obsesión con trazos de malignidad que perjudica el sano desarrollo del cuerpo social” y que “lo que crezca al seno de la asamblea constituyente es rémoras, producto de renegados que militan en nuevas corrientes mientras el barco del partido político que los vio nacer se agua y se hunde”.
Aseguró que la esperanza de la ciudad era por la preservación y defensa de todos los seres humanos “y no para otorgar sentimentales preservativas a animales o tratar a los mexicanos no nacidos como productos execrables”.
Subrayó que negar el derecho a la vida no “dinamita los fundamentos del matrimonio -que es y sera siempre entre un hombre y una mujer- es ya de por sí exclusivo y discriminatorio al tildar aquello de retrogrado y dogmático” por que “no es así”.
Indicó que la constitución de la CDMX debería tener como articulación de toda la política pública, “la promoción y respeto a los derechos humanos de todas y todos los habitantes de la ciudad y no que los diputados estuvieran de rodillas ante dictados ajenos a nuestra maltrecha realidad”.





